Protéjase del sol

Use bloqueador solar y evite que su piel sufra quemaduras.

  • Actualizado: 26 may 2013

El uso de un protector y de ropa que evite que el sol dañe la piel debe ser diario, de esa manera estará previniendo la aparición de manchas, envejecimiento prematuro y el riesgo de sufrir cáncer de piel.

La dermatóloga Karina Alvarenga comentó que la exposición desmedida al sol y sin el uso de un protector puede provocar muchos problemas en la piel que de inmediato no se observan, pero con el tiempo pueden manifestarse.

Uno de esos problemas es el cáncer de la piel. El principal factor para padecer esa enfermedad es exponerse a los rayos solares o rayos ultravioleta (UV), los que producen mutaciones en el ADN de las células de la piel y que se acumulan durante años.

Las personas que pueden llevar a padecer de ese problema son aquellas que pasan mucho tiempo bajo el sol sufriendo quemaduras solares.

Las personas de piel, cabellos y ojos claros tienen más riesgo de padecerlo.
Cuidado especial

Los rayos ultravioleta se dividen en UVA y el UVB que son dos tipos de radiación electromagnética que envía el sol a la tierra.

La doctora explicó que los rayos UVB producen eritema que es el enrojecimiento de la piel por medio de una onda corta que no alcanza más allá de la epidermis.

Mientras que en el caso de los rayos UVA se dividen en UVA1 y UVA2 que son rayos cortos y largos, estos penetran un poco más a la dermis provocando un daño en la piel. Aparecen las arrugas, manchas y el envejecimiento prematuro.“La mayor exposición a esos rayos provocan más riesgo de padecer cáncer”.

La especialista indicó que al momento de escoger un protector solar debe hacerlo de acuerdo al tipo y del color de piel que tenga para que sea efectiva la pantalla de protección.

Los tipos de piel son: grasa, seca y mixta.

El fototipo I: la piel es muy clara, siempre se quema y tiene pecas.

El fototipo II: piel clara, siempre se quema y adquiere un pequeño bronceado y pecas.

El fototipo III: piel de clara a mate, a veces se quema, siempre se broncea y tiene algunas pecas.

El fototipo IV: piel mate, no se quema nunca, siempre bronceado oscuro y sí pecas.

El fototipo V: piel morena, no se quema nunca, siempre se broncea muy oscuro y sin pecas.

El fototipo VI: piel negra, no se quema nunca y sin pecas.

Si una persona está en el fototipo I, II y III el factor de protección solar (FPS) que debe usar es alto. Y si es negra el FPS es más bajo.