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Haga un balance en sus alimentos de la cena

Para armar una cena equilibrada, de los cereales es mejor elegir tostadas horneadas o tortillas en vez de pan dulce

  • Actualizado: 19 jul 2017

San Pedro Sula.

¿Qué haces cuando llegas a casa en la noche con un hambre descontrolada porque te saltaste la comida? ¿Eres de los que van a la taquería?

Nutricionistas refieren que lo primero que hay que tener en cuenta a la hora de la cena es que todo lo que comas de más, automáticamente se convertirá en grasa.

Abigaíl Tronco, especialista en dietética y nutrición, explica por qué una cena saludable debe ser ligera.

“En la noche nuestro cuerpo ya se está preparando para dormir, la tasa metabólica baja, entonces si tu cena es excesiva prácticamente todo se convierte en grasa. Se acumula porque ya no realizas actividad física para quemar las calorías que estás ingiriendo”, detalla.

Efecto

Para quedar satisfecho con una cena ligera es necesario no saltarse ninguna comida e ingerir una colación a media mañana y otra a media tarde.

Pero, ¿qué es una cena ligera? Para empezar, el pan dulce con leche entera, el cereal industrializado y la fruta con miel y granola no entran en esta categoría.

“Hay personas que piensan que cenar leche con pan dulce es ligero, pero la realidad es que está cargado de grasas saturadas, harinas refinadas y azúcares. No es para nada una elección saludable”, asegura.

Aurora Serralde, nutricionista de México, comenta que “el problema es que se consumen porciones muy grandes de fruta, acompañada de miel, granola, arándanos, pasas y en ocasiones también se agregan oleaginosas como nueces y almendras. Esto incrementa muchísimo la densidad calórica al grado de sobrepasar las cantidades de carbohidratos o azúcares simples que necesitamos”.

Abigaíl Tinoco señala que una cena saludable debe contener al menos un alimento de cada grupo (frutas y verduras, cereales y alimentos de origen animal).

Haga un emparedado con dos rodajas de pan francés, requesón, lechuga, tomate, cebolla y aceite de oliva.

Serralde indica que los errores comunes son saltarse la comida, esto provoca llegar con mucha hambre a la cena. Cenar viendo televisión.

Comes de manera inconsciente y las señales de saciedad tardan mucho más en llegar al cerebro. Cenar de forma excesiva y acostarse inmediatamente. El exceso de calorías se convierte en grasa y además se favorece el reflujo.

Ingerir alimentos no equilibrados, altos en grasa y azúcar como el pan dulce, el yogur de sabor con granola o el cereal industrializado.