San Pedro Sula.
Los cacahuates son adictivos, dirán algunos, tanto que no se degustan uno por uno, sino que se toman sobradamente con la mano, pero otros concordarán en que son mucho más que una merienda.
Además tienen lo suyo, porque triturados, enteros o en mitades adornan un sinfín de platillos, como cuando se les usa para empanizar un filete de pescado, que bien puede ser un robalo, ofreciéndole a la vez textura y un sabor más sofisticado.
También pueden integrarse a la masa de las populares galletas de chispas de chocolate o aderezar una fresca ensalada o una dulce natilla.
En realidad los cacahuates son alimentos cargados de nutrimentos que poseen grasa saludable, grandes cantidades de proteínas de alto valor y mucha fibra.
Mucha energía.
“Se recomienda consumir a diario un puñado, esto es, de 28 a 30 gramos de cacahuates (o 14 cacahuates enteros y sin pelar), lo que equivale a siete de los 13 minerales esenciales y a seis de las 12 vitaminas que se deben tomar a diario”, señala la nutrióloga Cecilia García Schinkel, de México.
Así como el sándwich de crema de cacahuate que tanto gusta a chicos y grandes es excelente para desayunar o llevar como tentempié de media mañana, un puñado de cacahuates ayudará a quitar el hambre entre comidas.
Hay estudios, agrega la especialista, que comprueban que comer cacahuates también es benéfico porque los niveles de colesterol bueno o HDL se mantienen altos, mientras que los del LDL o malo, así como los triglicéridos, se conservan bajos y mejoran cuando se llevan a la dieta estos pequeños productos ricos en grasas saturadas.
Lo más importante es que, junto con el aceite de cacahuate y la crema de maní, aportan mucha energía, así que consúmelos solos o intégralos a atractivos platillos.
Análisis
Tostado, natural o untado como crema en el pan, el maní o cacahuate es un alimento delicioso y versátil, rico en antioxidantes, fibra, vitaminas y minerales con muchos beneficios para la salud. Es un aliado para cuidar de la salud cardiovascular y cerebral.
Comer 30 gramos de cacahuate natural reduce tres veces el riesgo de padecer cáncer de mama, gracias a su alto contenido de antioxidantes y ácidos grasos. Ayuda a reducir el colesterol LDL o malo y mantiene las concentraciones del colesterol HDL o bueno.