Es indispensable que las madres estén pendientes de cualquier cambios en sus niños.
Es indispensable que las madres estén pendientes de cualquier cambios en sus niños.

El 30% de los niños padecen de reflujo gástrico

El reflujo patológico en los menores puede desencadenar muchas enfermedades

San Pedro Sula, Honduras.

Si usted ha observado que su niño/a tiene una tos seca, el pecho le ronronea, se muestra llorón, no está durmiendo bien, tiene halitosis y es evidente que no está ganando peso, póngale mucha atención porque puede estar padeciendo de reflujo gastroesofágico patológico.

Existe un músculo (el esfínter esofágico inferior) que actúa como válvula entre el esófago y el estómago. Cuando el niño traga, este músculo se relaja para dejar que los alimentos pasen del esófago al estómago. El resto del tiempo, este músculo permanece cerrado y el contenido del estómago no vuelve hacia el esófago.

Marlon Fernández, pediatra con subespecialidad en reflujo gastroesofágico, dice que en niños menores de un año es normal cierto tipo de reflujo porque hay inmadurez del tubo digestivo; hasta el 30% de los menores lo padecen.

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Ellos vomitan y tiene regurgitación excesiva de comida; pero son pacientes felices sin repercusiones, sin embargo, los padres deben poner cuidado cuando ya hay otros síntomas asociados en sus niños, sobre todo en edad preescolar o escolar.

“Hay que hacer cambios de estilo de vida tanto en las madres como en los niños, se debe promover la lactancia materna y no dar a temprana edad leches artificiales, tampoco cítricos antes de los tres años, evitar frituras, dulces; además, la madre que está lactando debe consumir alimentos saludables, evitar la alta carga de proteína de leche y sus derivados, como quesos y yogur, tampoco chocolates, alimentos irritantes como las fresas y los tomates”, manifiesta el experto.

Consecuencias

Fernández dice que el reflujo patológico en niños puede condicionar complicaciones y generar problemas respiratorios, aun cuando no haya antecedentes, también puede provocar infecciones de oído, sinusitis, sordera, irritar mucho las vías respiratorias, el esófago de Barrett (lesiones precancerosas de esófago), alterar la calidad de vida y el estado nutricional del niño.

En menores en edad preescolar o escolar puede también asociarse con el estrés o la ansiedad, por eso es necesario conocer todo lo que sucede con ellos y corregir a tiempo estos problemas.

“Si ya es muy persistente se debe indagar si el niño está padeciendo de infecciones gastrointesinales, pílori, gérmenes, parásitos”.

Los niños mayores deben evitar comer de 2 a 3 horas antes de acostarse, no tomar bebidas carbonatadas y ni las que contengan cafeína, comer porciones pequeñas, no usar ropa que apriete el abdomen, también no tomar determinados fármacos.

Tratamiento

A los dos años, el 95% de los niños que sufren de reflujo esofágico normal ya se han curado, sin embargo, los niños mayores están condicionados a otros aspectos que mantengan el reflujo activo.

“Se pueden hacer diversas acciones conjuntas como cuidados en la alimentación, alimentar en posición semisentadito, levantar su cabecera de cuna o cama unos 30 grados
y como medicación el uso de inhibidores de secreción gástrica, llamados inhibidores de bomba de protones”, explica el especialista.

Comenta que es poco frecuente hacerle una endoscopia digestiva a un niño, pero si el pacientito tiene problemas en su peso y crecimiento, presenta dolor abdominal, mantiene un reflujo color verde o ha vomitado sangre o solo puede estar bien cuando está con medicamentos entonces allí es necesario aplicar este tipo de exámenes.

Para saber

La acidez estomacal es una sensación dolorosa y de ardor en el medio del pecho. Es más común en niños mayores (de 12 años y más).

Si los cambios en casa no ayudan, el médico puede recomendar medicamentos para tratar la erge y así recuperar la calidad de vida.

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