El virus podría ofrecer una nueva vía para la atención del cáncer del cerebro.
El virus podría ofrecer una nueva vía para la atención del cáncer del cerebro.

¿El virus del Zika podría combatir el cáncer cerebral que acabó con la vida de John McCain?

Estados Unidos

Una investigación preliminar en ratones sugiere que el virus del Zika podría transformarse de amigo en enemigo, y prestarse para controlar los glioblastomas, unos letales tumores del cerebro.

Un glioblastoma es uno de los tipos más letales de cáncer de cerebro, y acaba con la vida de más de 15,000 estadounidenses cada año. Los senadores de Estados Unidos John McCain y Ted Kennedy sucumbieron a este tipo de cáncer.

En la nueva terapia, un grupo internacional de investigadores utilizó una forma inocua del virus del Zika para dirigirse y destruir a las células del glioblastoma en cerebros de ratones, al mismo tiempo que dejaban intactas las células sanas del cerebro.

El virus del Zika, transmitido por los mosquitos, acaparó los titulares en los últimos años debido a su conexión con defectos cerebrales graves en los bebés nacidos de mujeres infectadas durante el embarazo.

Pero el virus podría ofrecer una nueva vía para la atención del cáncer del cerebro, según un equipo dirigido por Pei-Yong Shi, virólogo en la Rama Médica de la Universidad de Texas, en Galveston, y Cheng-Feng Qin, virólogo en la Academia China de Ciencias Médicas Militares, en Beijing.

Explicaron que la capacidad del Zika de infectar a las células del cerebro, y provocar cambios devastadores en el feto, también podría utilizarse para dirigirse a las células madre del glioblastoma (CMG). Se cree que esas células madre son la fuente de la recurrencia de los tumores.

"Si pudiéramos encontrar una forma de dirigirnos específicamente a esas CMG que son la fuente de las recurrencias, entonces podríamos ofrecer una opción para prevenir las recurrencias, o incluso una cura", afirmó Qin en un comunicado de prensa de la Sociedad Americana de Microbiología (American Society of Microbiology, ASM).

En su investigación, los miembros del equipo confirmaron primero que el Zika podía atacar a las células madre del glioblastoma, tanto en el laboratorio como en un modelo con ratones. De hecho, el virus fue mucho más "eficiente" al dirigirse a las células tumorales, en comparación con las neuronas sanas del cerebro, apuntaron.

El grupo de Shi y de Qin ya desarrolló una vacuna potencial contra el virus del Zika, producida con una forma inactivada e inocua del virus. Ese virus modificado tiene una supresión en su mapa genético que lo hace incapaz de replicarse de forma eficiente, explicaron los investigadores.

Primero, los científicos confirmaron que la vacuna era segura en los ratones. Luego, mezclaron la vacuna con una muestra de células madre del glioblastoma, e inyectaron esa combinación en los cerebros de los ratones. Otros ratones recibieron una inyección solo de esas células madre, sin el virus del Zika modificado.

El resultado: mientras que los glioblastomas surgieron con rapidez en los cerebros de los ratones que no recibieron la vacuna, se desarrollaron con mucha mayor lentitud en los que también recibieron la vacuna contra el Zika.

Y aunque el periodo de supervivencia de los ratones sin la vacuna fue en promedio de 30 días, la supervivencia entre los que recibieron la vacuna contra el Zika se alargó a 50 días.

Por supuesto, esta investigación está en una etapa extremadamente temprana. Pero la esperanza es que los pacientes con glioblastoma puedan algún día recibir la vacuna contra el Zika al mismo tiempo que la cirugía para "permitir al virus cazar las CMG y eliminarlas", planteó Qin.

Los especialistas en el cáncer cerebral advirtieron que la investigación es promisoria, pero preliminar.

"Muchas terapias nuevas para el glioblastoma se ven promisorias ’in vivo’ [es decir, en estudios con animales], pero luego fracasan", apuntó el Dr. Michael Schulder, que ayuda a dirigir la neurocirugía en el Hospital Universitario de North Shore en Manhasset, Nueva York.

Aun así, piensa que el método es "ingenioso".

"Los autores de este estudio utilizaron inteligentemente el aspecto mismo del virus del Zika que lo hace preocupante como amenaza de salud pública (la tendencia del virus a replicarse y a dañar las células cerebrales, específicamente las células implicadas en el desarrollo del cerebro) como forma de atacar al glioblastoma", señaló Schulder.

El Dr. John Boockvar, jefe de neurocirugía en el Hospital Lenox Hill en la ciudad de Nueva York, se mostró de acuerdo.

"Como los autores de este estudio, buscamos formas de provocar una respuesta inmunitaria potente en los pacientes con glioblastoma, lo que induce una inflamación y al final la muerte de las células del glioblastoma", señaló. "Utilizar una forma inocua del virus del Zika para infectar de forma preferente a las células del glioblastoma con el fin de provocar una respuesta inmunitaria es una estrategia ingeniosa para combatir a esta devastadora enfermedad".

Según Shi, el próximo paso es colaborar con los médicos para desarrollar ensayos que evalúen la seguridad de estos métodos en pacientes.

Los autores del estudio también esperan modificar genéticamente incluso más al virus del Zika para hacerlo un asesino más efectivo de las células del glioblastoma.

"Como virólogo, creo que deberíamos aprovechar el lado ’malo’ de los virus", planteó Shi en el comunicado de prensa. "Deben tener un rol en el tratamiento del cáncer".

Los hallazgos aparecen en la edición del 18 de septiembre de la revista mBio.

Más información

Para más información sobre los glioblastomas, visite la Sociedad Americana Contra El Cáncer (American Cancer Society).