Salen a la luz las primeras hipótesis de la masacre en Olanchito
Tres de las personas que murieron a balazos en la masacre presuntamente estaban vinculadas a estructuras criminales en la colonia Murillo Soto, en Olanchito, Yoro. Esto se reveló del hecho
- Actualizado: 05 de agosto de 2026 a las 10:48 -
Las primeras investigaciones de la Policía Nacional apuntan a que la masacre que dejó seis personas muertas en la colonia Murillo Soto, en Olanchito, Yoro, estaría relacionada con una disputa entre estructuras criminales que operan en la zona.
El ataque ocurrió la noche del martes, cuando varios hombres armados que se movilizaban en motocicletas llegaron hasta una vivienda y dispararon de manera indiscriminada contra las personas que permanecían en el lugar. Tras cometer el crimen, los atacantes huyeron.
Cuatro de las víctimas fallecieron en la escena debido a la gravedad de las heridas provocadas por los impactos de bala. Fueron identificadas preliminarmente como Santos Lanza Díaz, Enrique Lanza Díaz, Carlos Lanza Díaz, Brayan Salgado y Dennis Manuel Becerra.
Asimismo, Dailin Bonilla fue trasladada con vida al Hospital Aníbal Murillo Escobar; sin embargo, murió poco después de ingresar al centro asistencial debido a la gravedad de las lesiones.
De acuerdo con la información preliminar, tres de las víctimas pertenecían a una misma familia, mientras que las demás eran amigos y conocidos que compartían en el lugar cuando ocurrió el ataque.
El comisionado Wilmer Mayes, director de Comunicaciones de la Policía Nacional, informó que las primeras diligencias investigativas permitieron establecer una hipótesis sobre el móvil del crimen.
"El móvil, de manera tácita, podemos darlo a entender debido a múltiples investigaciones que las unidades de inteligencia de la Policía Nacional llevaron a cabo en el lugar de los hechos. Está basado, más que todo, en pleitos entre estructuras criminales", declaró Mayes.
El funcionario explicó que tres de las seis personas fallecidas tenían antecedentes por delitos relacionados con la venta de drogas. Además, indicó que también eran investigadas por su presunta vinculación con el robo y desmantelamiento de vehículos y motocicletas.
"Seis personas fueron masacradas y tres de ellas tenían antecedentes criminales por la venta de alucinógenos y droga. También estaban vinculadas al robo de vehículos automotores y motocicletas, ya que tiempo atrás se ejecutaron allanamientos en busca de vehículos o partes que, según la información, eran desmantelados en ese lugar", afirmó Mayes.
Mayes señaló que, con base en las investigaciones, el sitio donde ocurrió la masacre era considerado un supuesto punto de venta de droga y que tres de los fallecidos serían el objetivo principal del ataque por su presunto rol como distribuidores de estupefacientes.
El portavoz agregó que la hipótesis también contempla una disputa por el control territorial entre grupos criminales que operan en ese sector de Olanchito.
"Se estaba vinculando el móvil de este hecho a la venta o al pleito entre estructuras criminales que imperan en ese sector", sostuvo el comisionado.
Mayes también presentó un balance sobre las muertes múltiples registradas en el país. Indicó que, según las estadísticas policiales, en lo que va de 2026 se contabilizan 18 masacres, frente a las 23 registradas en el mismo período de 2025. Agregó que estos hechos han dejado 84 víctimas mortales este año, mientras que en igual lapso del año anterior se reportaban 99.
"Todas están vinculadas a algún tipo de estructura criminal o pleito entre bandas y estructuras que imperan en cada una de las zonas de nuestro país", afirmó el portavoz de la Policía Nacional.
Con este nuevo hecho, las masacres continúan impactando a distintas regiones del país. En lo que va de 2026, al menos 10 de los 18 departamentos de Honduras han registrado este tipo de crímenes y la violencia ha alcanzado 17 de los 298 municipios, de acuerdo con el recuento de las autoridades.
Mientras tanto, agentes de investigación y peritos forenses continúan recopilando indicios y testimonios para identificar y capturar a los responsables del ataque ocurrido en Olanchito.