Este será el triste final de los hipopótamos de Pablo Escobar
Pablo Escobar quiso tener un zoológico privado y adquirió varios hipopótamos sin imaginar que, años después, se convertirían en el terror de una población. ¿Qué pasará con al menos 80 de ellos?
- Actualizado: 14 de abril de 2026 a las 11:50 -
Lo que comenzó como un capricho del narcotraficante Pablo Escobar hoy se ha convertido en una amenaza real. Más de tres décadas después, los hipopótamos que alguna vez formaron parte de su zoológico privado podrían enfrentar su capítulo final.
En la década de los 80, Escobar llevó a Colombia cuatro hipopótamos desde África para su Hacienda Nápoles. Sin embargo, lo que parecía un lujo excéntrico terminó desatando una crisis ambiental sin precedentes.
Hoy, esa pequeña población inicial ha crecido de forma descontrolada. Se estima que cerca de 200 hipopótamos habitan en el país, expandiéndose principalmente en el río Magdalena y sus alrededores, generando preocupación entre autoridades y comunidades.
Ante este panorama, el Gobierno de Colombia anunció un plan drástico: la eutanasia de al menos 80 ejemplares durante el segundo semestre de 2026, como medida urgente para frenar su reproducción.
La ministra de Ambiente, Irene Vélez, fue clara al justificar la decisión. Según explicó, desde 2022 la ciencia ha advertido la necesidad de reducir la población para proteger los ecosistemas que están siendo gravemente afectados.
El plan contempla procedimientos de eutanasia tanto físicos como químicos. Estos incluyen la captura de los animales, su sedación y la aplicación de medicamentos avalados por expertos en manejo de fauna silvestre.
Las intervenciones se concentrarán principalmente en la Hacienda Nápoles y la Isla del Silencio, dos de los puntos donde se ha registrado la mayor presencia de estos animales, aunque no se descartan acciones en otras zonas.
El riesgo no es menor. Los hipopótamos son considerados el tercer animal terrestre más grande del mundo, con un peso que puede superar los 3,500 kilogramos y una mordida extremadamente peligrosa.
Además, su comportamiento territorial los convierte en una amenaza directa para campesinos y pescadores que viven cerca del río Magdalena, donde ya se han reportado encuentros peligrosos con humanos.
Los intentos por trasladarlos a otros países fracasaron. Naciones como México, Filipinas, Perú, India y Sudáfrica no otorgaron los permisos necesarios, en parte debido a problemas genéticos derivados de la endogamia de la especie en Colombia.
Sin embargo, la decisión ha desatado una fuerte polémica. Defensores de los animales rechazan la medida y proponen alternativas como la esterilización o el confinamiento, aunque estas resulten más costosas.
Mientras tanto, el tiempo corre. Si no se controla la población, se estima que los hipopótamos podrían llegar a ser 1,000 en 2035, lo que agravaría aún más la crisis ambiental. El Gobierno ya destinó unos 7,200 millones de pesos colombianos para ejecutar este plan, marcando así el inicio de una de las decisiones más controvertidas en la historia reciente de la conservación en el país.