De Arthur a Wilfred, los nombres para los huracanes del Atlántico temporada 2026
La actividad ciclónica en el Atlántico comienza este día. Aunque los pronósticos apuntan a una temporada por debajo de lo normal, las últimas tres temporadas dejaron una advertencia clara: no siempre se necesitan muchos ciclones para causar daños severos.
- Actualizado: 01 de junio de 2026 a las 09:23 -
La temporada ciclónica del Atlántico comenzó oficialmente este 1 de junio y se extenderá hasta el 30 de noviembre. Para 2026, los organismos internacionales ya tienen definida la lista de nombres que se utilizará si las tormentas tropicales se van formando en la cuenca del Atlántico, el mar Caribe o el golfo de México.
El primer sistema que alcance fuerza de tormenta tropical será llamado Arthur. Después seguirían Bertha, Cristobal, Dolly y Edouard. Los nombres se asignan en orden, únicamente cuando un sistema alcanza vientos sostenidos de tormenta tropical.
Los nombres previstos para la temporada 2026 son: Arthur, Bertha, Cristobal, Dolly, Edouard, Fay, Gonzalo, Hanna, Isaias, Josephine, Kyle, Leah, Marco, Nana, Omar, Paulette, Rene, Sally, Teddy, Vicky y Wilfred.
La existencia de una lista no significa que todos esos ciclones vayan a formarse. En temporadas menos activas, varios nombres pueden quedar sin utilizar. Pero si la actividad supera lo previsto, se recurre a una lista suplementaria aprobada por la Organización Meteorológica Mundial.
La NOAA prevé una temporada por debajo de lo normal, con entre 8 y 14 tormentas con nombre. De ese total, entre 3 y 6 podrían convertirse en huracanes y hasta 3 alcanzarían categoría mayor, es decir, categoría 3, 4 o 5 en la escala Saffir-Simpson.
La temporada anterior dejó 13 tormentas con nombre, cinco huracanes y cuatro huracanes mayores. Aunque el número total de sistemas fue cercano o ligeramente inferior al promedio, el año llamó la atención por la formación de tres huracanes categoría 5, entre ellos Melissa, que golpeó con fuerza el Caribe.
En 2024 se formaron 18 tormentas con nombre, 11 huracanes y cinco huracanes mayores. Fue una de las temporadas más intensas de los últimos años, con sistemas como Beryl, Helene, Milton y Sara. Ese año dejó una fuerte huella por sus daños, muertes directas y el impacto de varios ciclones en el Caribe, Estados Unidos y Centroamérica.
Aunque no todos los huracanes impactan directamente el territorio hondureño, los efectos indirectos también pueden ser graves. En 2024, la tormenta tropical Sara dejó lluvias persistentes y volvió a mostrar que Honduras no solo debe vigilar huracanes mayores, sino también tormentas, depresiones y sistemas lentos con alto potencial de lluvia.
La temporada 2023 produjo 20 tormentas con nombre, siete huracanes y tres huracanes mayores. Aunque la cantidad de huracanes estuvo cerca del promedio, el número de tormentas con nombre fue elevado. Ese año dejó sistemas como Franklin, Idalia, Lee y Tammy.
La temporada de huracanes de 2025 en el Atlántico cerró con 13 tormentas con nombre, cinco huracanes y cuatro huracanes mayores, una actividad que quedó por debajo de lo que se había previsto inicialmente, pero que no estuvo libre de amenazas. Aunque hubo períodos de aparente calma, varios sistemas alcanzaron gran intensidad y confirmaron que el peligro no siempre se mide por la cantidad de tormentas formadas.
Uno de los rasgos más llamativos de 2025 fue la formación de tres huracanes categoría 5, entre ellos Melissa, que impactó con fuerza el Caribe. La temporada dejó una lección clave para países como Honduras: incluso en años menos activos, un solo ciclón intenso o una tormenta cercana puede provocar lluvias severas, inundaciones, crecidas y deslizamientos.
Las temporadas recientes muestran que el riesgo no depende únicamente de cuántos ciclones se formen. Una temporada puede parecer tranquila en números, pero volverse peligrosa si uno de sus sistemas se acerca a tierra, se intensifica rápido o deja lluvias prolongadas. Para Honduras, basta una tormenta cercana para activar alertas por crecidas, inundaciones y deslizamientos.