La imagen original de la Virgen de Suyapa salió a las calles de Tegucigalpa este sábado 24 de enero en una peregrinación que marcó el inicio oficial de las celebraciones por un nuevo aniversario de su hallazgo.
La caminata religiosa dio inicio a las actividades en honor a la Patrona de Honduras, al cumplirse 279 años de su hallazgo, aquel acontecimiento que dio origen a una de las devociones más profundas del país.
La venerada imagen partió desde la Catedral Metropolitana San Miguel Arcángel, ubicada en el centro histórico de Tegucigalpa, rumbo a la Basílica Menor Nuestra Señora de Suyapa, en la aldea que lleva su nombre.
Durante todo el recorrido, la Virgen fue custodiada por las Fuerzas Armadas de Honduras, mientras fieles católicos acompañaban la procesión a lo largo de las principales calles de la ciudad.
A su paso, la peregrinación fue creciendo. Personas de distintas edades se sumaron al recorrido entre rezos, cantos y expresiones de devoción, siguiendo de cerca la imagen de la “Morenita”.
La caminata estuvo marcada por un ambiente de recogimiento y fervor religioso, con decenas de fieles caminando junto a la imagen durante varios tramos del trayecto.
Entre las escenas que dejó la jornada también hubo espacio para imágenes cotidianas: incluso algunas mascotas acompañaron la peregrinación, reflejando la participación familiar en esta manifestación de fe.
La llegada de la Virgen a la Basílica de Suyapa marcó uno de los momentos más significativos del recorrido, al retornar la imagen a su santuario, donde se desarrollarán las principales actividades religiosas.
Con esta peregrinación, la Iglesia Católica dio inicio formal a la programación en honor a la Patrona de Honduras, que se extenderá durante los próximos días.
La agenda contempla diversas actividades religiosas, entre ellas misas, rosarios y peregrinaciones, tanto en la Basílica como en parroquias de distintos puntos del país.
Las celebraciones culminarán el 3 de febrero, fecha en la que se conmemora oficialmente a Nuestra Señora de Suyapa como Patrona de Honduras.
La historia de esta devoción se remonta a febrero de 1747, cuando la pequeña imagen fue hallada de manera accidental en las cercanías de la aldea de Suyapa por Alejandro Colindres, un humilde labrador, y el niño Jorge Martínez, de ocho años.
Según la tradición, Alejandro Colindres y el niño Jorge Martínez encontraron la imagen tras una jornada de trabajo, un hecho que marcaría el inicio de la devoción mariana más importante del país.
Décadas más tarde, en 1925, el papa Pío XII proclamó oficialmente a Nuestra Señora de Suyapa como Patrona de la República de Honduras, consolidando una fe que, casi tres siglos después, continúa viva en el corazón del pueblo.