Del Congreso al laboratorio: Diputados se someten a prueba antidoping
La iniciativa fue promovida por el diputado Mario Segura, que planteó que todos los congresistas se realicen este tipo de exámenes como una medida para reforzar la transparencia y el adecuado desempeño de sus funciones
- Actualizado: 26 de febrero de 2026 a las 14:09 -
Dos diputados del Congreso Nacional de Honduras decidieron este jueves acudir voluntariamente a un laboratorio clínico para someterse a pruebas antidoping, con el fin de descartar el consumo de sustancias ilícitas.
La iniciativa fue promovida por la dirigencia del Partido Liberal de Honduras (PLH), que planteó que todos los congresistas se realicen este tipo de exámenes como una medida para reforzar la transparencia y el adecuado desempeño de sus funciones.
El diputado Mario Segura, quien presentó la moción, fue uno de los primeros en salir del hemiciclo legislativo para trasladarse al laboratorio y practicarse la prueba.
A él se sumó el congresista Sergio Castellanos, quien aceptó realizarse el examen luego de que Segura lo retara públicamente, debido a que no está de acuerdo con los señalamientos y comentarios que circulan en contra de Castellanos.
Segura manifestó que decidió invitarlo a participar debido a que "le viven haciendo bullying" y a rumores que, según dijo, no comparte porque conoce personalmente a Castellanos.
Un día antes, el miércoles 25 de febrero, otros cuatro diputados también acudieron a realizarse la prueba antidoping, aunque hasta ahora no se han revelado sus nombres.
La práctica de estos exámenes se mantiene en carácter voluntario, ya que la propuesta aún no ha sido aprobada formalmente dentro del Congreso Nacional.
Tampoco se ha confirmado si más legisladores se sumarán en los próximos días, pues la medida depende de la decisión individual de cada congresista.
Expertos en materia legal han señalado que, para que las pruebas antidoping sean obligatorias, la iniciativa debe ser aprobada mediante el procedimiento legislativo correspondiente.
Además, explican que sería necesario establecer protocolos claros que incluyan lineamientos laborales y sanitarios, así como garantías para proteger los derechos individuales de los diputados.
De no cumplirse estos requisitos, la realización de exámenes antidoping podría quedar únicamente como una acción simbólica o recomendación política, sin efectos jurídicos vinculantes sobre el ejercicio de la función legislativa.
Sin estos pasos, las pruebas podrían limitarse a una recomendación o gesto simbólico, sin efectos vinculantes sobre la actividad legislativa.