Los avances tecnológicos que brindan facilidad y rapidez han impulsado a muchos hondureños a utilizar la billetera electrónica, dejando de lado el dinero en efectivo. Debido a ello, los vendedores de mercados y pulperías han tenido que actualizarse para no perder clientes ni ventas.
El pago con tarjeta de crédito y débito, además de las transferencias electrónicas, está cada vez más presente en los comercios hondureños. Hace más de una década era impensable comprar en los mercados sin dinero en efectivo; sin embargo, hoy los mercaderes se han modernizado y cuentan con POS o cuentas bancarias visibles para recibir pagos por transferencia electrónica, según constató Diario LA PRENSA durante un recorrido en San Pedro Sula.
“Antes solo se cobraba en efectivo, pero hoy en día tenemos que tener un POS o poder cobrar con transferencia, porque si no nos actualizamos, la clientela se va a los supermercados, y esa es una gran competencia”, comentó Edwin Ferrufino, vendedor desde 1993 del mercado Dandy en San Pedro Sula.
En el estante de uno de sus cuatro puestos se observa una tarjeta con un código QR que redirige a sus cuentas bancarias para realizar transferencias rápidas y seguras. Ferrufino compartió que incorporó esta modalidad hace tres años.
Fue víctima de un fraude por más de 30,000 lempiras, cometido por un cliente que enviaba capturas falsas de transferencias. Desde entonces, revisa las operaciones en tiempo real mediante Banca en Línea.
El Reporte de Inclusión Financiera 2025 de la Comisión Nacional de Bancos y Seguros (CNBS) registró, a diciembre de 2024, un total de 102,485 datáfonos o POS (Point of Sale) a nivel nacional. Estos dispositivos, ubicados en comercios, permiten realizar pagos con tarjetas de débito y crédito. La cifra representa un incremento del 11.1% (10,223 dispositivos adicionales) en comparación con 2023.
Luis Romero, segunda generación de comerciantes en el mismo mercado, contó que su padre inició el negocio en 1991. Al asumir la administración en 2015, formalizó la empresa con registro y permisos.
Explicó que entre 2018 y 2020 incorporaron un POS, ya que uno de sus clientes era una cadena de restaurantes que pagaba con tarjeta de crédito, generando ventas de hasta 70,000 lempiras. Sin embargo, al finalizar esa relación comercial, dejaron de usarlo debido al requisito bancario de mantener ventas mensuales superiores a 40,000 lempiras.
Actualmente, Romero utiliza un POS móvil adaptado a su celular, con el que cobra comisiones reducidas. Aunque ha instalado rótulos para informar sobre los pagos electrónicos, el 80% de sus clientes aún prefiere pagar en efectivo. “Son pocos los negocios que siguen cobrando solo en efectivo”, expresó.
Elizabeth Cardona, propietaria de una carnicería y un puesto de mariscos, indicó que antes de 2020 ya contaban con POS, pero integraron los pagos por transferencia hace dos años, atendiendo a la demanda de los clientes.
“Por ejemplo, un restaurante me hizo un pedido de nueve mil lempiras. Como tenemos registro y facturación formal, enviamos la factura por celular y el pago lo hacen por transferencia”, comentó. Esa mañana, ya había atendido cinco clientes con pagos electrónicos, tres con tarjeta.
En el barrio Paz Barahona se encuentra ubicado este negocio de jugos naturales en el que se puede pagar mediante transferencias electrónicas.
Las pulperías también se han modernizado. Durante el recorrido se observó que algunas establecen un mínimo de 100 lempiras para pagos con tarjeta y manejan cuentas en varios bancos para transferencias.
Pedro Henríquez, dueño de una pulpería en el barrio Paz Barahona, comenzó a aceptar transferencias en 2024. Frente a su negocio colocó un rótulo con las cuentas de tres bancos. “Pueden pagar desde 25 lempiras en adelante”, comentó.