Yariela García: una historia de retos y determinación rumbo al Miss Honduras Universo 2026
La representante de Comayagua en el certamen Miss Honduras Universo 2026 es una de las favoritas del público, sus cualidades y su arduo trabajo desde hace varios años son la evidencia de una mujer que día a día se levanta con un propósito social, más allá de ganar la corona.
- Actualizado: 24 de julio de 2026 a las 15:19 -
Hermosa, disciplinada, carismática y dueña de una elegancia natural, así es Sayra Yariela Cerrato García, quien se ha convertido en una de las aspirantes que más expectativa despierta rumbo al Miss Honduras Universo 2026. La representante del departamento de Comayagua ha logrado conquistar al público no solo por su belleza, sino también por la seguridad, inteligencia y sensibilidad con las que habla de sus sueños y de las causas que desea impulsar desde la plataforma del certamen.
Su presencia transmite serenidad y confianza. Su larga cabellera acompaña con gracia cada uno de sus movimientos, mientras una mirada brillante y una sonrisa cálida reflejan la mezcla perfecta entre dulzura y determinación. Durante una visita a las instalaciones de LA PRENSA, la candidata compartió detalles de su historia personal, sus metas y el intenso proceso de preparación que vive antes de la competencia nacional.
Para Yariela, portar la banda de Comayagua representa mucho más que defender el nombre de un departamento. La considera un homenaje a sus raíces familiares y, especialmente, a la memoria de su abuela, quien nació en esa histórica ciudad y desempeñó un papel fundamental en su crianza. Más que una responsabilidad, asegura que es una promesa hecha desde el corazón.
Con profunda emoción, recordó que su abuela fue como una segunda madre y que, aunque ya no esté físicamente a su lado, siente su compañía en cada paso que da. Por ello, cada ensayo, cada preparación y cada sacrificio tienen un significado especial. Su mayor deseo es dedicarle un eventual triunfo y, al mismo tiempo, representar con orgullo a Honduras en un escenario internacional.
Quienes la observan desenvolverse con naturalidad sobre una pasarela o frente a un micrófono difícilmente imaginarían que durante muchos años el miedo fue uno de sus mayores obstáculos. De niña era extremadamente tímida y enfrentarse a un público le provocaba una ansiedad tan intensa que, en más de una ocasión, terminó llorando al sentirse incapaz de expresarse.
Sin embargo, lejos de rendirse, decidió enfrentarse a ese temor una y otra vez, convencida de que solo desafiando sus propios límites podría construir el futuro que imaginaba. Su perseverancia dio resultados. Con el paso del tiempo, aquella joven que temblaba al hablar frente a sus compañeros logró graduarse de la carrera de Mercadotecnia en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras con la distinción honorífica Cum Laude, obtenida a los apenas 20 años. Ese logro confirmó que la disciplina puede transformar las debilidades en fortalezas.
La televisión nacional le abrió las puertas para iniciar una carrera profesional frente a las cámaras. Esa experiencia marcó un antes y un después en su vida, demostrando que el miedo no desaparece por completo, sino que puede convertirse en el impulso necesario para alcanzar nuevas oportunidades.
Su recorrido en los certámenes de belleza también ha estado lleno de aprendizajes. En una primera participación en Miss Grand Honduras consiguió ubicarse entre las diez mejores candidatas. Años más tarde decidió regresar con mayor preparación y determinación, logrando representar al país en el Miss Grand International celebrado en Tailandia, una experiencia que fortaleció aún más su confianza.
Más allá de conquistar una corona, Yariela asegura que su mayor propósito es generar un impacto positivo en la sociedad. Sueña con crear una fundación destinada a apoyar a niños en condición de vulnerabilidad y continuar impartiendo conferencias de motivación y empoderamiento femenino, promoviendo que las mujeres alcancen su independencia emocional y económica.
Yariela tiene más de 123 mil seguidores en Instagram, lo que confirma que es una de las reinas más queridas de Honduras y que, además de sus encantos como persona, es muy disciplinada y se reta a seguir aprendiendo cada día para construir su mejor versión y apoyar a otras personas.