En su autobiografía Muñeca de trapo, publicada en 2010, Vaitiare Bandera relató episodios de su relación con Julio Iglesias que fueron interpretados por lectores y medios como denuncias de abuso, control y consumo de drogas. En el texto se incluyen pasajes en los que la autora describe una relación marcada por una dinámica de poder desigual.
Cuando comenzaron a salir ella apenas tenía 17 años y Julio tenía 46, y se acababa de separar de su primer esposa Isabel Preysler. Julio y Vaitiare estuvieron juntos durante seis años, entre 1983 y 1989. En su libro relató algunos detalles de los encuentros sexuales en los que se veía forzada a participar. "Me obligaba a hacer tríos contra mi voluntad",
"No era algo que deseaba hacer con él, pero trató de ponérmelo fácil. Siempre me sentí incómoda, pero traté de apaciguar sus deseos. Julio era una persona muy sexual", señala.Sobre el control, Bandera escribió: “Julio quería saber dónde estaba en cada momento. Me llamaba constantemente y se enojaba si no respondía. Sentía que no tenía libertad”.
En relación con el consumo de drogas, señaló: "Había noches interminables, rodeadas de excesos. La cocaína estaba presente y yo me sentía cada vez más fuera de lugar". Y sobre el abuso sexual, afirmó: “Hubo momentos en los que no tuve opción. Me imponía su deseo y yo me quedaba en silencio, paralizada”.
En una reciente aparición en el programa ¡De Viernes!, Bandera se desmarcó de esa narrativa y ofreció una explicación que modifica de forma sustancial la lectura de su autobiografía.“Tengo que aclarar una cosa sobre mi libro. Contraté a un hombre para que me ayudara a escribirlo y él cambió partes del libro. Al final, esa no era mi historia”.
“Fue un desastre. Me hizo como una víctima y yo no lo fui. Imagino que lo hizo para vender más”. Con estas declaraciones, Bandera sostuvo que el texto publicado no refleja fielmente su experiencia personal, sino una versión alterada por la persona que la asistió en la escritura, supuestamente con fines comerciales.
Estos fragmentos, tal como fueron publicados en su libro, construyen un retrato de Iglesias como un hombre posesivo y abusivo, y de Bandera como una mujer sometida dentro de esa relación.Con estas declaraciones, Bandera sostuvo que el texto publicado no refleja fielmente su experiencia personal, sino una versión alterada por la persona que la asistió en la escritura, supuestamente con fines comerciales.
El relato contenido en Muñeca de trapo y las declaraciones actuales de Bandera resultan difícilmente conciliables. Mientras que el libro la presenta como víctima de abuso y control, en televisión ella niega haber sido víctima y atribuye ese enfoque a una intervención ajena.
La rectificación se produce en un contexto particularmente sensible, cuando Julio Iglesias enfrenta denuncias de agresión sexual por parte de dos exempleadas. En ese marco, la defensa pública de Bandera —al afirmar que “el Julio que yo conocí no es un hombre que pudiera hacer algo así”— refuerza la percepción de que su intervención también tiene un efecto protector sobre la imagen del cantante.
Vaitiare vive actualmente en Los Ángeles, California, con su hija y su hijo. Ha dirigido tres empresas de moda. Se desempeñó como productora ejecutiva del premiado cortometraje Far Away Places , que su hija escribió y dirigió a los 18 años y que busca generar conciencia sobre el abuso sexual infantil.
Sobre el consumo de drogas: “Había noches interminables, rodeadas de excesos. La cocaína estaba presente y yo me sentía cada vez más fuera de lugar.”
Sobre el consumo de drogas: “Había noches interminables, rodeadas de excesos. La cocaína estaba presente y yo me sentía cada vez más fuera de lugar.”