Fin de una era: El adiós de un personaje tras 30 años en Los Simpson
Tras décadas en pantalla, uno de los símbolos más reconocidos de Springfield dice adiós de forma inesperada
- Actualizado: 06 de enero de 2026 a las 15:48 -
Durante más de tres décadas, Los Simpson han construido un universo donde nada parece definitivo. Personajes entran y salen, algunos mueren, otros reaparecen, y unos pocos logran convertirse en símbolos culturales que trascienden la pantalla chica. En ese ecosistema cambiante, Springfield vuelve a sorprender a sus seguidores con una decisión que marca época.
La serie, famosa por anticiparse a tendencias y reírse de sí misma, volvió a reflexionar sobre el paso del tiempo y la transformación de la industria del entretenimiento. En esta ocasión, el foco estuvo puesto en cómo han cambiado las estrategias publicitarias y la forma en que las nuevas generaciones consumen marcas y contenidos.
Ese debate quedó plasmado en el episodio titulado “Seperance”, donde se plantea que las viejas fórmulas de marketing ya no funcionan como antes. En la trama, se explica que “Todos los viejos métodos de publicidad ahora están pasados de moda. Portavoces corporativos, anuncios impresos, comerciales de televisión. Los chicos de hoy ni siquiera pueden cantar los jingles”.
A diferencia de otros momentos emblemáticos de la serie, esta vez los guionistas optaron por un giro menos dramático. No hubo tragedia ni despedidas definitivas en clave emocional, sino una salida justificada desde la lógica del mundo moderno y el agotamiento de ciertos íconos publicitarios.
El episodio también llegó poco después de otro adiós significativo en Springfield: el de Alice Glick, la histórica organista de la Primera Iglesia. El productor ejecutivo Tim Long fue contundente al referirse a su partida: “En cierto sentido, Alice la organista vivirá para siempre a través de la música hermosa que creó. Pero en otro sentido más importante, sí, está muerta como un clavo”.
A lo largo de sus temporadas, Los Simpson han despedido a figuras inolvidables como Encías Sangrantes Murphy, Maude Flanders, Mona Simpson o Edna Krabappel, cada una con un impacto distinto en la narrativa y en la audiencia. Estas pérdidas ayudaron a consolidar el costado más emocional de una serie conocida, sobre todo, por su humor.
La muerte, el retiro o la desaparición de personajes siempre ha sido una herramienta narrativa para renovar Springfield. Algunos se fueron por decisiones creativas, otros por la salida de sus actores de voz, y unos pocos simplemente porque la historia así lo pedía.
Recién en este punto del episodio se revela la noticia que sacudió a los fanáticos: Duffman, la icónica mascota de la cerveza Duff, anunció oficialmente su retiro. Barry Duffman visitó la casa de los Simpson para comunicarlo sin rodeos: “La Corporación Duff ha retirado ese personaje para siempre”.
El carismático portavoz, con su capa roja, gafas oscuras y cinturón de latas, había debutado en 1997 en “The City of New York vs. Homer Simpson” y se mantuvo como una figura recurrente durante casi 30 años. Aunque varios actores lo interpretaron, la voz de Hank Azaria terminó de consolidar su personalidad exagerada y memorable.
Así, Springfield se despide de otro de sus emblemas sin necesidad de una muerte trágica. En su lugar, Los Simpson vuelven a recordarle al público que incluso los íconos más grandes pueden quedar obsoletos, y que en este pueblo animado, el cambio es la única constante.