El 20 aniversario de la serie musical ha revivido los recuerdos de los actores que saltaron a la fama en 2006 cuando eran adolescentes.
El 20 de enero de 2006, hace ya dos décadas, Disney Channel estrenaba la cinta que daría origen a una de sus franquicias más exitosas. El fenómeno no solo lanzó al estrellato a un grupo de actores entonces desconocidos, sino que también generó otras tres películas, conciertos multitudinarios, discos y hasta secuelas televisivas como la serie donde despegó la carrera de Olivia Rodrigo. El legado de High School Musical se sostiene en la fuerza de la nostalgia y en la capacidad de conectar con quienes vivieron sus historias durante la adolescencia.
Entre todos los nombres, el de Zac Efron destaca como el caso más emblemático de transición profesional tras la saga. Efron, nacido en San Luis Obispo y con 19 años al momento del estreno, personificó a Troy Bolton, el capitán del equipo de básquet y protagonista romántico.
La fama repentina tuvo un alto costo personal para Efron. Tras encadenar éxitos como Hairspray (2007), 17 otra vez (2009) y El gran showman (2017), el actor enfrentó dificultades para encontrar papeles lejos de la sombra de Disney Channel. La presión mediática y la búsqueda de un lugar propio derivaron en problemas de adicción al alcohol y las drogas, situación que lo llevó a ingresar en una clínica de rehabilitación en 2013. Efron reconoció que el consumo de sustancias fue su “lubricante social” para sobrellevar la exposición pública. Además, su relación sentimental con Vanessa Hudgens fue uno de los romances más seguidos de la época, aunque terminó en 2010, cinco años después de su inicio en el rodaje de la película.
El caso de Lucas Grabeel es el de un actor que encontró su propio camino tras interpretar a Ryan Evans, el hermano de Sharpay. Aunque su personaje permaneció a menudo a la sombra de su hermana, Grabeel logró brillar posteriormente en televisión, con roles destacados como el de Toby en Cambiadas al nacer, y en el mundo del doblaje.
Años después, regresó brevemente como Ryan en la serie derivada de Disney+, donde se reveló abiertamente la homosexualidad del personaje, un dato que había sido objeto de especulación durante años. En esa ficción, Ryan aparece feliz junto a su pareja y a punto de convertirse en padre de gemelos.
Por último, Monique Coleman, intérprete de Taylor McKessie, la mejor amiga de Gabriella, se destacó por encarnar a una joven negra inteligente y líder estudiantil, lo que representó un avance en la representación de minorías en la televisión juvenil estadounidense. Sin embargo, años después denunció públicamente discriminación por parte de Disney.
Coleman relató que la compañía no la invitó a la gira promocional de la tercera película por falta de espacio, a pesar de su importancia en la trama. Tras la saga, sus apariciones en pantalla han sido escasas, aunque en 2025 participó en Trapped in the Spotlight y regresó como Taylor en la serie de Disney+.
Corbin Bleu, quien dio vida a Chad, el mejor amigo de Troy, intentó durante tres películas forjar su propia identidad lejos del papel secundario. Tras la saga, Disney le ofreció nuevos proyectos y llegó a participar en Hannah Montana, pero su proyección se desvió hacia el teatro musical, donde ha destacado especialmente en El gran Gatsby.
Bleu mantiene una vida personal alejada de los escándalos y está casado desde hace nueve años con la actriz Sasha Clements.
Vanessa Hudgens, originaria de Salinas, también vivió una exposición intensa tras encarnar a Gabriella Montez, la estudiante sobresaliente que inicia un romance con el chico popular. Hudgens, con apenas 18 años en el momento del estreno, no ha abandonado la esfera pública, aunque su notoriedad se ha debido tanto a su vida personal como a su carrera artística.
Aunque Hudgens se mantuvo activa con papeles en cine y en series navideñas de Netflix, nunca volvió a alcanzar el impacto que logró con High School Musical. Su vida sentimental también ocupó titulares: tras la ruptura con Efron, mantuvo una relación con Austin Butler durante nueve años y actualmente es madre de dos hijos junto al beisbolista Cole Tucker.
Por su parte, Ashley Tisdale se convirtió en una de las caras más reconocidas del reparto gracias a su papel como Sharpay Evans, la ambiciosa y extravagante antagonista de la historia. Procedente de Nueva Jersey, Tisdale ya era popular en Disney Channel antes de la saga y fue la única en protagonizar su propia película derivada, La fabulosa aventura de Sharpay (2011). Además, puso voz a Candace en la exitosa serie animada Phineas y Ferb.
En su vida personal, Tisdale ha mantenido una relación estable con Christopher French, con quien tiene dos hijos, pero su nombre volvió recientemente a la actualidad por una polémica ajena a la interpretación: relató en un ensayo para The Cut su experiencia negativa con un grupo de madres de celebridades, donde mencionó a figuras como Hilary Duff, Mandy Moore y Meghan Trainor. El marido de Duff respondió públicamente a las acusaciones, intensificando la controversia.