Últimas horas de vida de Malcon Hernández: recibió una llamada y terminó asesinado
El exfutbolista de la Liga Nacional y pastor evangélico salió junto a su ayudante sin imaginar que sería su último viaje.
- Actualizado: 27 de agosto de 2026 a las 19:18 -
El departamento de Olancho se encuentra consternado tras la muerte violenta de Malcon Oduber Hernández, de 46 años, reconocido exfutbolista que tuvo participación en la Liga Nacional de Honduras y quien, tras su retiro de las canchas, dedicó buena parte de su vida al trabajo religioso y al comercio.
Hernández fue asesinado en la zona sur de la ciudad de Catacamas, Olancho, mientras se encontraba realizando labores relacionadas con su negocio de estructuras metálicas.
De acuerdo con la información preliminar conocida sobre el caso, Hernández se había trasladado hasta el sector junto a su ayudante, Osman Antonio Cruz, para atender un trabajo de construcción.
Ambos habrían recibido una llamada para realizar mediciones relacionadas con una obra de construcción y trabajos de balconería.
Sin embargo, una vez que llegaron al lugar, fueron sorprendidos por personas desconocidas que les dispararon. Posteriormente, los cuerpos de ambos fueron encontrados sin vida dentro de una vivienda que se encontraba en construcción.
La familia de Hernández había comenzado a preocuparse luego de perder comunicación con él. Según los reportes conocidos, había salido para realizar el trabajo desde el martes y posteriormente fue reportado como desaparecido. La incertidumbre terminó este miércoles, cuando fue localizado sin vida junto a quien sería su ayudante.
Las autoridades correspondientes ya trabajan en la investigación del caso con el objetivo de establecer qué ocurrió, identificar a los responsables y determinar el móvil del crimen. Hasta el momento, se manejan versiones preliminares y el caso permanece bajo investigación.
La historia de Malcon Hernández estuvo estrechamente ligada al deporte y a la fe. Antes de dedicarse completamente a su actividad religiosa y empresarial, tuvo una etapa como futbolista profesional en el fútbol hondureño.
Hernández se desempeñaba como volante y tuvo uno de sus principales pasos por la Liga Nacional con el Atlético Olanchano, equipo con el que consiguió mayor regularidad y llegó a disputar numerosos encuentros como titular. En aquella etapa utilizó el dorsal número 10, una camiseta tradicionalmente reservada para los futbolistas encargados de generar fútbol y marcar diferencia en la zona ofensiva.
Su recorrido también incluyó a los Pumas de la Universidad, otro de los clubes que formaron parte de su trayectoria en el máximo circuito del fútbol hondureño.
Además, tuvo la oportunidad de formar parte de la estructura del Club Olimpia, específicamente durante la etapa en la que el conjunto merengue contó con un equipo que competía en la segunda división del fútbol hondureño.
Hernández pasó por las reservas del Olimpia y llegó a disputar partidos con el conjunto blanco en la segunda categoría, experiencia que le permitió formar parte de una de las instituciones más importantes y laureadas del país.
Tras colgar los botines, Malcon Hernández comenzó a dedicarse a diferentes trabajos relacionados con la construcción y las estructuras metálicas, actividad con la que se ganaba la vida y que desarrollaba junto a personas que colaboraban con él.
Paralelamente, encontró en la religión una nueva vocación. Hernández ejercía como pastor de la iglesia Puerta del Cielo, en Catacamas, donde era conocido por su labor espiritual y por compartir mensajes de fe con los miembros de su congregación.
Incluso, en las últimas horas antes de conocerse su muerte, había realizado una transmisión a través de Facebook en la que compartió la palabra de Dios, algo que posteriormente generó numerosos mensajes de tristeza entre quienes seguían su labor religiosa.
La noticia de su asesinato ha causado conmoción en Catacamas y en diferentes sectores de Olancho. Familiares, amigos, miembros de la iglesia y personas que compartieron con él durante su etapa como futbolista han expresado su pesar por una muerte que vuelve a poner en el centro de la conversación la violencia que golpea a diferentes sectores del país.