Barcelona vive noche amarga: enfado de Flick, polémica y penal fallado de Lamine
La derrota dejó imágenes claras: Flick reclamando con indignación, jugadores protestando y un Lamine Yamal fallando un penal.
- Actualizado: 16 de febrero de 2026 a las 16:15 -
Barcelona firmó una noche para el olvido tras caer en un partido marcado por la polémica arbitral, el penal fallado por Lamine Yamal y el visible enfado de Hansi Flick.
El Girona ahondó este lunes en la herida del Barcelona y consiguió una victoria que es un golpe sobre la mesa en la ajustada pelea por la salvación, e incluso por Europa, y que alimenta más si cabe las dudas que dejó el equipo de Hansi Flick con la dolorosa goleada encajada ante el Atlético de Madrid en la ida de las semifinales de la Copa del Rey
El Barcelona comenzó dominando el partido desde la posesión, imponiendo su estilo y tratando de someter al conjunto de Míchel a través de la circulación rápida de balón. Sin embargo, ese control inicial no se tradujo en efectividad de cara al arco.
El equipo de Hansi Flick arrancó con intensidad y generó ocasiones claras en los primeros minutos, especialmente por medio de Lamine Yamal y Raphinha, quienes fueron un constante dolor de cabeza para la defensa local. Aun así, la falta de contundencia evitó que el marcador se moviera temprano.
Pese al dominio azulgrana, el Girona supo mantenerse firme y aprovechar los espacios que dejaba la defensa adelantada visitante. Cada recuperación era una invitación al contragolpe, con Viktor Tsygankov y Vladyslav Vanat amenazando con su velocidad.
El encuentro se volvió de ida y vuelta, con oportunidades en ambas áreas. Joan Garcia emergió como figura para el Barcelona, interviniendo en momentos clave para evitar que el conjunto catalán se viera sorprendido antes del descanso.
Antes del final del primer tiempo se cometió una falta clara sobre Dani Olmo, producto de un evidente pisotón dentro del área que generó la inmediata reacción de los jugadores del Barcelona.
Tras esa acción, Lamine Yamal asumió la responsabilidad desde los once metros, pero no logró transformar el penalti en gol. Su disparo, ejecutado con intención pero demasiada precisión hacia el poste izquierdo, terminó estrellándose en el palo, dejando al Barcelona sin premio en una de las oportunidades más claras de la primera parte.
En la segunda mitad, el Barcelona comenzó ganando el partido gracias a un certero cabezazo de Pau Cubarsí tras un centro preciso de Jules Koundé. El tanto parecía encaminar el encuentro para los visitantes.
No obstante, la reacción del Girona fue inmediata. Apenas dos minutos después, Thomas Lemar aprovechó un pase dentro del área para igualar el marcador y devolver la ilusión a la grada de Montilivi.
A partir del empate, el conjunto local creció en confianza y empezó a inclinar el campo hacia la portería defendida por Joan Garcia. Las transiciones rápidas y la intensidad en la presión comenzaron a marcar diferencias.
El Barcelona intentó recuperar el control con los ingresos de Balde y Robert Lewandowski, buscando mayor profundidad y presencia en el área rival. Sin embargo, el equipo se mostró impreciso en los metros finales
Joan García sostuvo durante varios minutos al Barcelona con intervenciones decisivas, incluyendo una doble parada que levantó aplausos incluso entre la afición rival. Sin su actuación, el marcador pudo haberse inclinado antes a favor del Girona.
El tramo final fue de máxima tensión, con un Barcelona volcado en ataque y un Girona esperando el momento oportuno para golpear.
Minutos después llegó con un disparo raso de Fran Beltrán que se coló junto al poste para abrir el marcador.
Tras el tanto decisivo del Girona, los jugadores del Barcelona rodearon al árbitro para reclamar una posible falta previa sobre Jules Koundé en el inicio de la jugada.
La jugada generó un clima de tensión en los minutos finales, con el Barcelona convencido de que la falta sobre Koundé debió ser sancionada y que el desenlace del partido pudo haber sido distinto.
El enfado de Hansi Flick fue evidente en la banda después de que el árbitro diera por válido el segundo gol del Girona FC, pese a las protestas por la supuesta falta previa sobre Koundé.
El partido se encendió aún más tras una dura patada sobre Lamine Yamal en una disputa por el balón, una acción que provocó la inmediata reacción de sus compañeros y elevó la tensión en el terreno de juego.
La expulsión de Joel Roca en el cierre del encuentro añadió dramatismo a una noche ya intensa, aunque no cambió el desenlace. El Girona celebró una victoria que puede marcar un punto de inflexión en su temporada.