03/04/2026
04:55 PM

LA PRENSA: 46 años de liderazgo en Honduras

Acostumbrados a leer periódicos impresos en tipos de plomo, los hondureños fueron sorprendidos aquel 26 de octubre de 1964 con la aparición de un diario con textos e imágenes más nítidas.

Acostumbrados a leer periódicos impresos en tipos de plomo, los hondureños fueron sorprendidos aquel 26 de octubre de 1964 con la aparición de un diario con textos e imágenes más nítidas, salido de máquinas rotativas que funcionaban con la más avanzada tecnología de la época.

Hoy, 46 años después, LA PRENSA sigue sorprendiendo e innovando para satisfacción de lectores y anunciantes que han encontrado en el diario una institución periodística de alta calidad, efectiva, de respeto, credibilidad y confianza.

LA PRENSA nace durante la dictadura del general Oswaldo López Arellano y desde el principio mantuvo una férrea oposición a la dictadura.
El 19 de septiembre de 1968 López Arellano militarizó sus instalaciones y obligó a cerrar el diario significando un duro golpe a la libertad de expresión y prensa en el país.

LA PRENSA de la mano de su principal fundador, Jorge J. Larach, salió avante y comenzó a transformarse en un diario moderno y en el decano del periodismo hondureño.

Por aquella época, cuatro diarios más circulaban en el país: El Día, con su eslogan “Diario libre, doctrinario, informativo”; El Cronista, “Decano de la prensa hondureña”, identificado además como diario independiente. También circulaban El Pueblo, vocero del Partido Liberal, y El Correo del Norte.

La historia del periodismo escrito registra que el 10 de abril de 1812 apareció en Tegucigalpa el primer número del periódico bisemanal El Cronista, con don Manuel M. Calderón como editor y propietario. Fue Paulino Valladares, abogado y escritor, quien transformó El Cronista en un diario moderno que empezó a aparecer en 1913 y en el que estuvo hasta 1926.

Cuando nace LA PRENSA el 26 de octubre de 1964, aún existía El Cronista pero en su tercera etapa; y es que, tras haber sido fundado y dirigido por Valladares, a su muerte le reemplazó en la dirección Alfonso Guillén Zelaya y el propio Manuel Calderón; posteriormente la viuda de Paulino Valladares, Carlota Bernhard, y su hijo Alejandro Valladares.

El poeta Alfonso Guillén Zelaya se retiró de El Cronista y fundó en 1931 su propio diario: El Pueblo, que fue el primer tabloide en Honduras, aunque cerró en 1932 a causa de las turbulencias públicas. El diario funcionaba en el barrio El Olvido de Tegucigalpa.

Líder entre los decanos

Los historiadores nacionales reconocen como iniciador del periodismo moderno a El Cronista, inspirado por los rotativos norteamericanos.

Comenzó como quincenario en 1912, se convirtió en diario en 1913 y a pesar de varios cierres temporales se mantuvo en operación hasta la década de 1980. El Cronista funcionó al lado derecho del parque La Merced en Tegucigalpa.

Circulaban además El Pueblo (ya no el de Guillén Zelaya), que se identificaba en la portada como “Órgano del Partido Liberal de Honduras al servicio de las fuerzas democráticas de la nación”. Su contraparte era El Nacional, vocero del Partido Nacional de Honduras.

El único periódico que se editaba en San Pedro Sula era El Correo del Norte hasta que surgió LA PRENSA con el agresivo formato tipo tabloide, de cinco columnas que es más fácil de manejar. El Correo del Norte funcionaba en el edificio que actualmente ocupa el Correo Nacional.

El otro periódico de gran prestigio en la época de los 1960 era El Día, diario que apareció por primera vez en 1948 bajo la dirección de Julián López Pineda y surgió para apoyar la candidatura y la presidencia de Juan Manuel Gálvez. En 1954 pasó a apoyar la presidencia de Julio Lozano Díaz y cerró operaciones por dificultades financieras en 1975.

Tanto El Día como El Cronista cerraron sus operaciones por su incapacidad para modernizarse frente a los retos que la situación del mercado informativo les planteó a partir de la década de 1960 cuando aparece LA PRENSA.

“El surgimiento de LA PRENSA hizo desaparecer a periódicos como El Día y El Cronista cuyas páginas eran de ocho columnas”, dijo Andrés Torres, uno de los primeros reporteros del este diario en la capital.

LA PRENSA había salido con textos e imágenes más nítidos porque se imprimía con el sistema offset que usa planchas metálicas en vez de los antiguos tipos de plomo de la linotipia.

“El jefe de redacción de LA PRENSA en Tegucigalpa era Gustavo Rubí y en San Pedro Sula, Rolando Meruelos. Directores hubo varios mientras yo estuve, recuerdo a Eliseo Pérez Cadalso, Práxedes Martínez y Oscar Flores”, agregó el connotado periodista Andrés Torres.

A base de esfuerzo, veracidad, pasión y constantes cambios que lo hacen único, LA PRENSA ocupa hoy un sitial de honor ganado a pulso, gracias a la visión que le imprimió su editor y fundador Jorge J. Larach, visión emulada por el actual presidente del Grupo OPSA, Jorge Canahuati Larach.

Desde su nacimiento hasta hoy, LA PRENSA es el diario de mayor circulación en Honduras que se ha ido consolidando a través de los años; es también, con sobrada ventaja frente a los demás periódicos, el de mayor tráfico en la Internet.

Para el 2001, LA PRENSA le dio un giro al periodismo nacional al introducir un modelo editorial y gráfico moderno, liderando las grandes coberturas, la agenda propia, el periodismo local y el periodismo de investigación.

LA PRENSA ha atravesado y superado las diferentes etapas de la comunicación, como la del Internet, redes sociales, el móvil y ahora el iPad, que han traído la revolución más importante en la historia reciente de las comunicaciones y han abierto el camino a nuevos soportes y ganado cada vez más lectores.

Diario LA PRENSA es parte de Organización Publicitaria Sociedad Anónima, Grupo OPSA, que preside el empresario Jorge Canahuati Larach.