Frutas, juguetes, computadoras, ropa. Casi todas las mercancías que vienen de otros países en barcos se transportan en contenedores.
Se trata de grandes cajas metálicas que en todo el mundo tienen las mismas medidas: 6 metros de largo, 2,5 metros de ancho y 2,5 metros de alto. Eso facilita el transporte, la carga y la descarga.
En 1956, hace ahora 60 años, por primera vez un contenedor de éstos fue llevado en barco de un punto a otro: El buque se llamaba 'Ideal-X' y en su viaje de Newark, en Nueva Jersey, a Houston, en Texas, llevaba 58 de esas cajas a bordo. La idea de los contenedores la tuvo el empresario estadounidense Malcom McLean.
Cada contenedor tiene pintada una clave de letras y números que lo identifica. En las computadoras de las empresas portuarias figura la carga y el destino que corresponde a cada uno de ellos. Luego se cargan de acuerdo a estos datos en camiones o trenes. También se pueden depositar directamente desde el barco sobre un camión que lo llevará a su destino final.
En los barcos porta contenedores, que suelen ser los más grandes que hay, caben hoy en día hasta 19.000 de estas grandes cajas.