Conductores en San Pedro Sula denuncian pésima atención en Tránsito

Interminables filas hacen los conductores desde la madrugada

Interminables filas hacen desde muy temprano los conductores que llegan por licencias y pago de infracciones.
Interminables filas hacen desde muy temprano los conductores que llegan por licencias y pago de infracciones.

San Pedro Sula, Honduras.

Tres extensas filas de hasta 300 metros de largo tienen que hacer los conductores que llegan por trámites a la Dirección Nacional de Vialidad y Transporte (DNVT) en San Pedro Sula.

Desde antes que salga el sol, centenares de personas de San Pedro Sula y municipios aledaños hacen tres filas independientes que son quienes llegan a solicitar la renovación de su licencia de conducir, los que solicitan la licencia por primera vez y los que buscan pagar infracciones. Esta última parece ser en estos días la más concurrida debido a que muchos ciudadanos han cometido faltas graves, menos graves y leves.

El proceso es lento, ya que el espacio de las oficinas es reducido, y para evitar aglomeración de personas van pasando grupos pequeños y la demanda es muy alta.

Wilfredo Ramos acudió dos días seguidos e hizo las filas para ser atendido para renovar su licencia de conducir.

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A las diez de la mañana era de los primeros en la interminable fila, pero para eso tuvo que llegar desde la madrugada porque el día anterior llegó a las 7:00 am, esperó por horas y se quedó sin ser atendido.


“Pedí permiso en el trabajo y hoy también, porque se pierde todo el día. No respetan la cita”, dijo Ramos, quien agregó que cada 20 minutos los policías ingresan un promedio de cinco personas y la mayoría son de pago de infracciones, dejando para después las renovaciones.

Para Luciano Aguilar también era el segundo día de espera. Salió de su casa en Choloma a las 3:30 am y a las diez de la mañana era de los primeros en la fila de renovación. “Hay mala programación. Uno compra la cita en el banco y sale para el segundo día, pero deben programar el número de citas de acuerdo con el número de personas que pueden atender en un día”, reprochó.

Hernán Garay fue multado con una infracción de L300 por estar mal estacionado, pero siempre que iba se decepcionaba al ver las interminables filas; así pasaron varios meses hasta que llegó a pagar para retirar su licencia, pero por haber perdido la esquela tuvo que pagar L300 adicionales.

“Yo vine como seis veces, pero veía grandes filas y mejor me iba”, contó Garay.

Ester Rodríguez llegó a solicitar la licencia por primera vez a las 4:45 am y ya estaban formadas 40 personas.

Rodríguez manifestó que “hay que tener paciencia” para ir por ese trámite. Añadió que en la charla que recibió antes del examen teórico no guardaron la sana distancia debido a que entraron unas 40 personas y el salón era reducido.

Los agentes policiales declararon que pasan un mayor número de usuarios que llegan por infracciones porque el trámite es más expedito que la licencia de conducir.

Además, dijeron que para cumplir con las medidas de bioseguridad deben ingresar pequeños grupos porque las oficinas son reducidas y la demanda es grande.

La Prensa