Más de 80,000 niños entre 5 y 17 años trabajan en San Pedro

Investigación establece que menores son víctimas del narcotráfico y las pandillas.

Actividad. Un menor trabaja de limpiaparabrisas en una calle de la ciudad.
Actividad. Un menor trabaja de limpiaparabrisas en una calle de la ciudad.

San Pedro Sula, Honduras.

Reducir la cantidad de menores que trabajan sigue siendo uno de los retos para el Gobierno y organizaciones que ejecutan programas para la protección de la niñez.

Esa es la conclusión a la que llegaron los panelistas durante el foro para conmemorar el Día Mundial contra el Trabajo Infantil, organizado por Visión Mundial y otras instituciones.

Durante el evento se conoció que en el país hay más de 400,000 niños entre 5 y 17 años que trabajan. Aunque este flagelo se da en mayor cantidad en las áreas rurales, el 22% (88,000) son de San Pedro Sula, la mayoría adolescentes que se desempeñan en diferentes rubros.

Todos los sectores tenemos que asegurar que los niños se sientan protegidos.

Francisco López, gerente de Visión Mundial

Carlos Castro, coordinador del proyecto Futuros Brillantes de Visión Mundial, dijo que el sector que mayor mano de obra infantil tiene es la agricultura.

“Hay mucha falta de conciencia por parte del Gobierno, como sociedad civil tenemos que hacer nuestra parte, este es un tema que a todos nos atañe”, señaló.

Castro recordó que la crisis económica en las familias hondureñas hace que los menores dejen las escuelas y comiencen a trabajar.

“Con el paso de los años ganarán tres veces menos que un niño que culminó sus estudios, por lo que no afecta solo al momento, sino también en el futuro de ellos”, explicó.

404,642
niños y niñas entre los 5 y 17 años trabajan. El 68.4% se encuentra en el área rural, mientras que el 31.6% en el área urbana.

Investigación. Mayra Torres, presentó los resultados del estudio sobre Sistemas formales e Informales de Protección de la Niñez y Trabajo Infantil.

La investigación se realizó en los bordos de San Pedro Sula, en Choloma y La Ceiba. De los niños encuestados, más del 70% trabaja en el sector informal, lo más delicado es que están en actividades peligrosas y explotadoras, están atrapados siendo banderas de las pandillas, en las ventas callejeras y en las calles como limpiaparabrisas. “La violencia no para, el narcotráfico, el crimen organizado y las pandillas toman el control sobre esos sistemas, es decir, los niños responden más a eso y son engañados por los que les prometen un futuro mejor y rápido”.

Otro resultado del estudio es que los sistemas formales, como el Gobierno, y los informales, iglesias, organizaciones, entre otros, están endebles ante el tema.

El objetivo es que puedan plantear a la población algunas ideas de lo que se debe hacer para frenar el trabajo explotador y dañino para los niños”, expresó Torres.

Entre las recomendaciones están fomentar mejores condiciones de trabajo para los adultos y así asegurar el desarrollo de los niños y ampliar la oferta educativa.