VIDEO de entregas: así cobran pandillas la extorsión en SPS y Tegucigalpa

LA PRENSA Premium muestra material exclusivo de cómo pandilleros reciben in situ paquetes de dinero por extorsión en San Pedro Sula y Tegucigalpa

Foto: LA PRENSA

Los extorsionadores fueron posteriormente capturados, procesados y condenados a varios años de prisión.

Por: Unidad de Investigación y Datos

13 min. de lectura

San Pedro Sula, Honduras.

Primero identifican a la víctima, luego definen el monto y por último lo socializan con el jefe del sector. Una vez cubierto lo anterior estas estructuras entregan cartas extorsivas o teléfonos para recibir el dinero.

Hasta hace un tiempo la principal forma de entrega era presencial; es decir, en sitios controlados por las mismas bandas donde las víctimas llevaban el dinero en paquetes y se los daban a “recolectores”, casi siempre jóvenes hombres y de bajo rango en la organización.

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Últimamente estos grupos han aprovechado la tecnología y, de hecho, muchas de las entregas se han consolidado mediante depósitos bancarios o billeteras electrónicas: las víctimas colocan cantidades de dinero semanalmente a cambio de que sigan operando con su negocio o continúen con vida en el peor de los escenarios. Se suele dar que los extorsionadores usen cuentas de bancos que corresponden a terceras personas que cedieron voluntariamente a cambio de ganancias o por amenazas. Aunque es poco común, también han pedido a las víctimas enviar dinero en sobres a través de empresas de encomienda y “delivery” para pasar por desapercibidos.

Queda claro que las nuevas modalidades ha complicado el trabajo de los investigadores porque ahora la mayoría de pagos se hacen mediante movimientos electrónicos y casi siempre quienes caen son terceros que usan como “carnadas”, además de que en estos casos se necesita orden judicial para recabar información personal. Lo anterior ha orillado a la Policía y fiscales a emplear nuevas formas para llevar hasta la cárcel a los extorsionadores con pruebas que incluyen dinero seriado o reconocimiento fotográfico y de video, todo lo decomisado sirve después como evidencia en los juzgados.

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También se trabaja con extracción de mensajes, llamadas y contactos que se utilizan como evidencia a través del vaciado telefónico. Una vez que se realizan los procesos, las víctimas pueden reconocer a los extorsionadores mediante secciones fotográficas para sopesar la acusación del Ministerio Público (MP). Esto puede incluir otros pasos investigativos.

Grabaciones

La Unidad de Investigación de LA PRENSA Premium accedió a material exclusivo que muestra cómo trabajan los “recolectores” de la extorsión. El contenido visual en poder de este rotativo ilustra cómo se llevaron a cabo tres entregas de extorsión: dos en Tegucigalpa y una en San Pedro Sula, que datan de no más de tres años y cuyos protagonistas ya fueron procesados y condenados

$!“Recolector” de extorsión se traslada sobre moto en una zona de San Pedro Sula y se acerca a un turismo, donde la víctima lo espera con un sobre

Uno de los videos muestra cómo.en un sector de la ciudad industrial, la víctima, quien se conduce en un carro tipo turismo color rojo, se estaciona a orilla de calle y de pronto se acerca un pandillero a bordo de una motocicleta. Se observa que en cuestión de segundos tanto el conductor del turismo como el motociclista cruzan palabras escuetamente y el sujeto extorsionado saca su mano izquierda para entregarle un sobre amarillo con dinero en el interior. Luego, la víctima, se retira del lugar y el individuo queda estacionado durante unos segundos con el sobre visible al lado izquierdo de su cintura. Durante ese momento lo interceptan miembros de la desaparecida Fuerza Nacional Anti Maras y Pandillas (Fnamp) y lo capturan infraganti.

$!Pandillero llega a un taller que opera en la capital para que los encargados entreguen un paquete conteniendo dinero en condición de extorsión.

Los otros dos videos fueron grabados en la capital. En una segunda reproducción sale un hombre de contextura delgada, vestido con chaqueta negra y gorra blanca, quien voltea su mirada sospechosamente a diferentes ángulos de las cercanías. Seguidamente toca el portón de un taller y tras unos minutos de espera e insistencia alguien desde adentro le saca un paquete con dinero por la parte de abajo. Una vez recibido el efectivo se retira del sitio y mientras camina con sigilo se lo mete a la chaqueta. Aunque no se muestra en imágenes, se supo que estaba acompañado de otro pandillero en los alrededores al momento de ir por el pago.

$!Dos menores son enviados para reunirse en un punto solitario de Tegucigalpa con un taxista para recibir el “impuesto de guerra”.

En el tercer vídeo aparecen dos menores de edad que llegan a un punto solitario para recibir de manos de un taxista el dinero de extorsión. Después de darles el pago el transportista de aleja del lugar para seguir trabajando.

Movimientos

Un investigador con amplia experiencia en estas operaciones en la Dirección Policial Anti Maras y Pandillas Contra el Crimen Organizado (Dipampco) comentó a LA PRENSA Premium que los “recolectores”, como se les denomina, también desempeñan la función de amenazar e intimidar a sus víctimas, pero el dinero solo llega a manos de los cabecillas, que en su mayoría están presos.

En las grandes ciudades tienen asignados a los administradores de los recursos financieros ilícitos, quienes reparten el dinero para la compra de armas, vehículos y otros lujos. “Los que disfrutan del dinero de extorsión son los cabecillas, los administradores y sus familias, mientras que los ´gatilleros´ ,´punteros´, ´paisas´ y demás miembros solo reciben para el consumo de marihuana y otras sustancias prohibidas, para cervezas, recargas telefónicas y demás necesidades del día a día. Los grandes flujos de dinero al final se mueven en la parte alta de cada estructura”, expuso la fuente.

Afectados

La mayor parte de víctimas de extorsión viven en territorios sitiados por la Pandilla 18, Mara Salvatrucha y bandas independientes. Estas suelen ser más mujeres que hombres y de una edad entre 30 a 59 años.

Claves sobre la extorsión en Honduras
  • > La extorsión influye en la inseguridad, migración, desplazamiento, pérdida de libertad, muertes violentas y cierre de negocios
  • > El pago por extorsión varía por cada estructura criminal. Las víctimas realizan pagos semanal, quincenal o mensualmente, según la exigencia
  • > El descontrol en la venta y registros de chips ha sido una de las principales armas que han aprovechado los extorsionadores.

Investigaciones policiales indican que más del 60% de los extorsionadores operan en la Pandilla 18, seguido de la Mara Salvatrucha y pocos forman parte de bandas independientes que habitan normalmente en zonas dominadas por las dos organizaciones tradicionales, como ser: Los Tercereños, El Combo que No se Deja, Los Vatos Locos, Los Benjamín, Los Puchos, Los Olanchanos, Los Chirizos y otra que han surgido con el pasar de los años.

Es imposible medir exactamente cuánto se paga por extorsión en Honduras, pero se calcula, según informes elaborados por organizaciones no gubernamentales, que cada víctima paga un promedio de 87,427 lempiras al año (más de 3,500 dólares).