Más de 500 misquitos hondureños escapan del hambre hacia EEUU

Un poco más de 500 personas emigraron este año y el mayor éxodo fue del municipio de Wampusirpi. Mayoría de misquitos salieron sin “coyote” y están retenidos en México.

Foto: Fotografía: LA PRENSA

Cientos de misquitos han abandonado sus tierras ancestrales ante la falta de oportunidades que enfrenta todo el departamento, pese a ser el segundo más grande de Honduras.

Por: Ariel Trigueros

12 min. de lectura

San Pedro Sula, Honduras.

El departamento de Gracias a Dios es uno de los más extensos del país y también el menos desarrollado, donde la mayoría de su gente trabaja en la pesca y agricultura como modoS de sobrevivencia.

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En busca del derecho tan básico como poder comer, entre otras necesidades y causas, han obligado a los misquitos a emprender peligrosos caminos, cruces riesgosos de ríos y desiertos, terrenos remotos y formas inseguras de transporte como viajar sobre los trenes de carga o dentro de camiones durante viajes largos.

Claves sobre causas de migración en Gracias a Dios
  • > Pocos empleos y cambio climático: la mayoría de personas sin estudios laboran en la pesca y agricultura. Los pocos profesionales que hay son básicamente docentes con salarios de hasta 19,000 lempiras mensuales. En otros oficios los pobladores pueden llegar a ganar entre 4,000 y 5,000 lempiras mensuales. Las últimas inundaciones golpearon sus cosechas y se perdieron los cultivos, dejando a muchas familias a la intemperie
  • > Acaparamiento y amenazas: personas de Olancho, Colón y Choluteca han entrado al territorio misquito y se han apoderado de múltiples espacios a través de compras pírricas, abandono obligatorio de sus verdaderos dueños e invasiones perpetradas. Líderes de la zona han huido al argumentar que sufren persecución política por defender la lucha y derechos de sus pueblos
  • > Golpes al narcotráfico: la sacudida de las autoridades al narcotráfico en el sector también se llevó de encuentro a muchos pobladores misquitos que dependían de esa actividad al trabajar con pagos en dólares, como guardias, ayudantes, motoristas, lancheros y guías. Sin estos espacios, muchos han optado por emigrar.

En este sitio selvático están asentados los misquitos, tawahkas, pech y garífunas. Estas han sido comunidades profundamente arraigadas con sus territorios y costumbres; sin embargo, desde inicios de este año 2022 se comenzó a mirar un fenómeno social nunca antes visto en la historia de la región: migración irregular masiva hacia los Estados Unidos.

LA PRENSA Premium conoció de voz de líderes locales y expertos migratorios del país acerca de lo que ocurre en la zona. Se estima de forma extraoficial que a la fecha un poco más de 500 personas salieron de los territorios de Puerto Lempira, Ahuas, Brus Laguna, Juan Francisco Bulnes, Villeda Morales y Wampusirpi.

Hasta antes del año 2022 los pobladores no habían decidido abandonar sus lugares, pero en los últimos meses repuntaron núcleos enteros que arriban a San Pedro Sula y salen a través de puntos “ciegos” en Agua Caliente, frontera con Guatemala, para luego ir a México y terminar en Estados Unidos.

$!La mayor parte de las familias de este gran departamento viven en pobreza extrema.

Unos pocos venden sus tierras y casas para pagar “coyotes” que les facilite la ruta, pero la masa de migrantes no cuenta con el dinero suficiente para pagarles a traficantes de personas, por lo que se aventuran en grupos que incluye a niños, adolescentes y adultos. Del total de comunidades misquitas que emprenden camino hacia el norte, aproximadamente el 3% llega a su destino final, según cálculos de organizaciones que trabajan con los migrantes.

En la frontera sur con Estados Unidos hay alrededor de 60 líderes comunales, ambientales y de derechos humanos originarios de Gracias a Dios retenidos tras salir en grupos este año. Cada uno salió acompañado en promedio de más de tres miembros de su familia, también retenidos, adicional a ellos son muchos los que van en plena marcha en busca del “sueño americano”, esto hace que el éxodo sea elevado.

Histórico

Cendela López, líder comunitaria de Puerto Lempira, informó que la migración en su municipio ha sido baja, lo mismo compartió Carlos Wood, catedrático de Ahuas, quien comentó que este año solo cuatro habitantes partieron hacia Estados Unidos.

En tanto, Blanca Salinas, tesorera de la Municipalidad de Wampusirpi, habló de más de 300 personas que emigraron este año por falta de empleo y el alto costo de vida. “Se han ido familias enteras, muchos trabajan en México y esperan pasar, otros han sido deportados, pero con deseos de volverlo a intentar”, dijo la también defensora de mujeres.

$!Familias reportaron cuantiosas pérdidas de cultivos este año a raíz de las inundaciones.

En Wampusirpi no solo se han ido en caravanas para Estados Unidos, algunos se han movido para España. Martina Flores, dirigente de la zona de Villeda Morales, comunicó que unas 50 personas salieron este año para Estados Unidos, mientras que en Brus Laguna, según expuso Jairo Wood, regidor y miembro del Consejo Territorial, tienen documentados 82 casos. En Juan Francisco Bulnes se maneja un número cercano a 60 migrantes entre jóvenes hombres y mujeres.

Sin opciones

Itsmania Platero, experta en temas migratorios, refrendó que hay una “escalada en Gracias a Dios hacia el norte y ellos alegan una persecución fuerte, amenazas a muerte, expulsión de tierras, pérdidas de cultivos y que no hay crecimiento económico. Este año han salido familias enteras y no han dejado ni al más chiquito en casa”.

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“Quienes se han ido son gente verdaderamente pobre y que no tienen una oportunidad”: Itsmania Platero, analista en temas migratorios

Platero especificó que hay unos 42,000 migrantes que esperan en México, dentro de los cuales hay muchos misquitos. “Antes de 2022 no salían porque tenían un gran vínculo con sus tierras y familias, pero este año, aunque hubo muchas expectativas, todo empeoró”, enfatizó la analista.

El sociólogo sampedrano César Ramos considera que lo sucedido está relacionado con realidades que se viven en la región, como bajos ingresos, limitadas fuentes de trabajo, inexistencia de programas que dinamicen la economía, explotación de tierras y el narcotráfico que solo enriquece a un sector.

“En Gracias a Dios tenemos un modelo económico impactado porque no se generan las condiciones y se agota el sentido de pertenencia y arraigo de su territorios”, apuntó el crítico.

La diputada por este departamento, Érika Urtecho, manifestó que en los últimos meses recibió múltiples peticiones de misquitos varados en México y que esperan cruzar a Estados Unidos. “Se sabe que Gracias a Dios ha sido olvidado durante décadas y por eso se ha ido una cantidad importante. No hay oferta laboral ni siquiera servicios básicos como energía e internet”, cuestionó.

Vinculada: Inundaciones y hambre golpean a La Mosquitia

La parlamentaria adelantó que próximamente llegarán al departamento instructores del Instituto Nacional de Formación Profesional (Infop) para enseñar carreras técnicas, abrirán una escuela de enfermería y otras ramas de la salud, así como la primera escuela agraria y habilitarán instalaciones del Instituto Nacional de Previsión del Magisterio (Inprema) para los docentes.

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“Para que La Moskitia tenga un importante desarrollo se necesita mucho dinero”: Érika Urtecho, diputada de Gracias a Dios

Reconoció que “es cierto que el Gobierno cuenta con pocos fondos y no se puede enfocar solo en Gracias a Dios”, pero recordó que “este es el sitio con más riqueza natural y se debe aprovechar”.

En 43% se disparó la cifra de niños y adolescentes deportados sobre todo de EE.UU. y México de enero a octubre de 2022, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Migración (INM).
Un total de 6,483,500 millones de dólares enviaron en remesas los hondureños durante los primeros nueve meses del año 2022, según cifras del Banco Central de Honduras (BCH).
Migración interna sigue activa hacia La Ceiba, San Pedro Sula y Tegucigalpa. Muchos aprovechan su estancia en estos lugares para salir con destino a los Estados Unidos.
Puerto Lempira y Brus Laguna son actualmente los municipios con más población en la zona. Un total de 90,795 habitantes vivían en todo el departamentos según la última Encuesta de Hogares Permanentes elaborada por el Instituto Nacional de Estadística de Honduras (INE) al 2013, pero a la fecha son más de 100,000 personas.
Pese a que la migración de miskitos ha crecido como nunca este año hacia Estados Unidos e incluso España, los municipios aún presentan un infructuoso desarrollo.

Los habitantes de Gracias a Dios solo se suman a las miles de personas, incluyendo menores de edad, procedentes de otros lugares de Honduras que huyen de situaciones como la violencia y pobreza, dos de los principales flagelos que afectan al país.

El número de hondureños que salen ha aumentado en los últimos años y eso evidencia de que para estas personas la migración irregular es la única alternativa frente a las crisis.