Más de 1,000 familias expuestas a fallas geológicas en Santa Bárbara

Son más de cuatro fallas las identificadas en diferentes sectores del departamento de Santa Bárbara.

Foto: Fotografía: Melvin Cubas / LA PRENSA

Las abertura en el sector de Gracias a Dios está activa desde el año 2018.

Por: Ariel Trigueros

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Mientras más lluvias amenazan con afectar territorio hondureño en los próximos días, pobladores del departamento occidental de Santa Bárbara se mantienen en zozobra, principalmente en las zonas de Gracias a Dios y La Estancia o El Escondido, ubicadas en la cabecera, donde permanecen fallas geológicas desde hace más de cuatro años.

En el sector de Gracias a Dios hay al menos 18 familias en riesgo y aproximadamente cinco en El Escondido, lo que hace de estos puntos una bomba de tiempo.

Suyapa y su hija Bessy Lara comentaron que ha llovido mucho y la tierra se ha desquebrajado, cuando antes allí era pavimento. Muchas de las noches pasadas les tocó que limpiar a diario por los escombros, y aunque el alcalde les ha comunicado que esta esta una zona de riesgo, ellas alegan que no se pueden ir porque tampoco cuentan con el suficiente apoyo.

Juan Pedro Reyes (72) recordó también que “últimamente ha llovido fuerte, por la misma falla que tenemos cerca es que se han dañado las paredes de las pocas viviendas que están funcionando. Las casas se han ido cayendo poco a poco, y aunque tengo miedo, no puedo irme”.

$!Fotografía: Melvin Cubas / LA PRENSA

La falla que está en Gracias a Dios dañó más 30 edificaciones. En los alrededores hay varias familias que pese a tenerla tan cerca y representar un enorme riesgo contra su vida, desisten a dejarlas e irse a vivir a otros lugares.

Mientras tanto, en La Estancia o más conocida como El Escondido, también hay una falla que ha producido últimamente algunos derrumbes, afectando a familias que finalmente fueron evacuadas por las autoridades locales.

Estanlin Peña, subcomisionado regional de Comisión Permanente de Contingencias (Copeco), reconoció que la población de Santa Bárbara quedó extremadamente vulnerable después de los daños ocasionados por las tormenta Eta y Iota a finales del año 2020.

“En cada tormenta que cae la vulnerabilidad aumenta, pero estamos haciendo los trabajos correspondientes para aplicar medidas de mitigación. Lo que pedimos como autoridades es que la población evite vivir en predios que representan un riesgo”, dijo el funcionario.

Peña apuntó que Santa Bárbara es donde pasa toda el agua que afecta al valle de Sula, por lo tanto representan “la cuna del desastre”.

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Óscar Mendoza, de la Mancomunidad del Valle de Quimistán, una instancia legal donde los municipios de la región se asocian para atender las distintas necesidades, urgió tomar medidas no solo en la cabecera departamental, sino también en puntos como Quimistán, Macuelizo, Protección y Nueva Frontera.

“Hay una falla que está por La Virtud, en Macuelizo, y que conecta con la falla de La Reina, hay restos latentes que pueden ocasionar una tragedia en cualquier momento. Solo en La Virtud hablamos de unas 100 familias en peligro y más de 600 en el caso de Nueva Frontera”, especificó.

El líder comunitario lamentó que muchas de las familias “no acepten que viven en zonas de alto riesgo, aunque existan estudios geológicos que aseguran lo contrario”.

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Mendoza añadió que “en el caso de La Virtud, Protección y La Reina ha habido indicios mínimos de deslizamientos y sonidos del subsuelo, mientras que en Nueva Frontera se han reportado movimientos derivados de sismos suscitados en las periféricas de países vecinos como Guatemala”.

La mayor recurrencia de lluvias intensas en lapsos cortos de tiempo es una manifestación de que la crisis climática está impactando al país. Estos patrones de lluvias empeoran condiciones geológicas preexistentes que, como en el caso de Santa Bárbara, obliga a desplazamientos de población debido a enormes grietas en el suelo.

Es la presencia y el peso del agua acumulada lo que explica, en mayor parte, porqué el terreno se agrieta y se desliza adquiriendo mayor velocidad y frecuencia, según opiniones de expertos.

Varias familias son afectadas por la aparición de grietas en el terreno, casi todas de clase media, esto explica las razones por las cuales muchas familias no han querido ser reubicadas: no tienen adónde ir, temen perder lo poco que poseen o no quieren alejarse.