No baje la guardia

Para la mayoría es molesta porque no estábamos acostumbrados a llevarla. “Nos ahoga”, “nos aumenta esa sensación de peligro” y se ha vuelto “otro factor para la discriminación”, según sociólogos que han escrito sobre el comportamiento de la gente al usarla. Una buena parte de las personas camina con ella “a media asta”, con la nariz por fuera, ante la mirada insólita de quienes la cargan con disciplina, respetando las medidas para evitar el contagio. Es la mascarilla, esa prenda que se ha vuelto polémica y que ha disparado tensiones en varios países donde hay ciudadanos que muestran su intolerancia a usarla.

Y es que a pesar del estrés y de las terribles dificultades que ahora vivimos por las inundaciones, no podemos olvidarnos de la pandemia, ni olvidar que junto al lavado constante de manos y al distanciamiento, la mascarilla es imprescindible para evitar el contagio del covid-19.

Hace unas semanas, un guardia fue brutalmente herido en Chicago, EE UU, por dos mujeres a quienes les exigió usar mascarilla, mientras en Gresik, al este de la isla de Java, en Indonesia, las autoridades locales decidieron que el castigo para quienes no anden puesto el tapaboca en espacios públicos será ponerles a cavar tumbas de fallecidos por coronavirus. Al explicar esa dura sanción, el jefe de ese distrito declaró que están desesperados por contener la propagación del coronavirus y era necesario endurecer las medidas y las multas a los infractores.

Esas medidas precautorias, como el uso de mascarilla, deberán seguirse tomando hasta que tengamos la vacuna o se logren reducir los efectos del virus que lleva al menos 1.3 millones de personas fallecidas y más de 55 millones de casos en el mundo.

Un grupo de médicos estadounidenses acaba de instar a la comunidad a “no claudicar en su esfuerzo por hacer frente a la pandemia y mantener la guardia alta con el uso de mascarillas como principal medida de prevención”.

“Se debe usar mascarilla, pues la emergencia sanitaria no está próxima a concluir, como muchos aseguran”, fue parte del mensaje de los doctores que debe calar especialmente en estas horas dramáticas que han aumentado el caos.

Debemos dejar que la mascarilla cumpla con su propósito de evitar contagiarnos y contagiar a otros, porque de eso se trata. No es solo una decisión por nuestra salud, sino una que evitará enfermar a los demás. Sea precavido, no baje la guardia.