01/12/2022
09:22 PM

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“Trilce”: la revolución del lenguaje

“Trilce”: la revolución del lenguaje

El nombre del poeta César Vallejo transciende fronteras y, en Centroamérica, en particular, se le rinde una admiración especial, pues se le reconoce como uno de los pilares de la inspiración poética que afloró en la región asociada a las luchas reivindicativas de la población del s. XX en favor de sociedades más justas e inclusivas.

En “Trilce” (1922) el poeta peruano alcanzará un gran logro en la elaboración del lenguaje poético. Su madurez poética plena se puede corroborar con holgura en los poemas escritos en Europa entre 1923 y 1938 (Zapata, 2016).“Trilce” fue escrito en Lima después de experimentar la muerte de su madre y el abandono y fallecimiento de su amada, María Rosa Sandoval.

Por esos años Vallejo es encarcelado debido a que se le acusaba de haber participado como instigador en ciertos disturbios políticos en Santiago de Chuco, su pueblo natal.

El poeta volvía a celebrar las festividades del santo patrón de la localidad en agosto de 1920, según lo señalan Espejo Asturrizaga y André Coyné (citados por Zapata, 2016). Vallejo y sus hermanos Víctor y Manuel son interrogados por la policía. A fines de agosto Vallejo fue formalmente acusado como el instigador intelectual de dichos eventos y de inmediato se escondió en la casa de Antenor Orrego -un importante político de la época- en Mansiche, cerca de Trujillo.

El 7 de noviembre fue arrestado en Trujillo y encarcelado hasta el 26 de febrero de 1921. Se dice que alrededor de doce poemas pertenecen a este período de angustias y persecuciones y donde la memoria aparece como la señal salvadora del poeta. Sobre este período de la historia vallejana recomiendo la obra “Vallejo en los infiernos” de González Viaña (2009) por su riqueza documental. Vallejo, en 1923, emigra a Europa pisando primero tierras españolas. En 1931 “Trilce” es reeditado con prólogo de José Bergamín.

Durante el año de la publicación de Trilce (1922) se publicaron también otros dos libros fundacionales: “Ulysses” de James Joyce y “The Waste Land” de T.S. Eliot.

Después de la publicación de estos tres libros, el lenguaje va a tomar otros rumbos. Para Zapata (2016) “[...] Vallejo rebusca en ‘Trilce’ el reordenamiento del universo a través de una búsqueda espiritual” y afirma “[...] en lengua española, ‘Trilce’ es el prolegómeno, la prolepsis de este nuevo siglo”.

Para la estudiosa y traductora de lengua francesa Seguin (2021), el énfasis en la producción poética de Vallejo ha eclipsado -por describirlo de alguna manera- sus aportes en el campo de la novela, la cuentística, el teatro e incluso la teoría estética y política.

Para Seguin y otros muchos, Vallejo fue un escritor de fuste (Martínez, 2021). Como ya se dijo, en 1923 emigró al Viejo Continente, “[...] se instaló en Francia y allí conoció a Georgette Marie Philippart Travers, su futura esposa. Con ella realizó, entre 1928 y 1929, dos viajes a la URSS. Contemporáneo de José Carlos Mariátegui y de Walter Benjamín, e igual que ellos, Vallejo descubrió el marxismo en la década de los veinte del siglo pasado. Su compromiso ético y político se vio pues enriquecido con los aportes de la teoría marxista” (Martínez, 2021).

Precisamente, fue a partir de su segundo viaje en el país de los bolcheviques cuando Vallejo comenzó a escribir su “libro de pensamientos” que, a la postre, se publicó póstumamente con el título “El arte y la revolución” (1973).Óscar Acosta rindió en Honduras un merecido homenaje a César Vallejo cuando le dedicó un número completo del Boletín de la Unah.

Cumpliéndose el primer centenario de “Trilce” es propicia la ocasión para recordar la flamígera trayectoria de Vallejo, su evidente compromiso social y su marcado carácter crítico hacia las instituciones que no respondiesen al sentir de los ciudadanos.