Más noticias

El impactante video del hijo de Pablo Escobar: "Es a sus víctimas que no hay que olvidar"

El material es un compendio de imágenes de la vida de Pablo Escobar junto a Marroquín, quien aprovecha para condenar la forma de vida de su padre.

Redacción.

Hace 25 años, el 2 de diciembre de 1993, lo medios de comunicación revelaron la imagen del cuerpo ensangrentado de Pablo Escobar, tirado en un tejado y rodeado de policías sonrientes que exhibían su cadáver como trofeo.

Desde entonces cada año los habitantes del barrio Pablo Escobar viven estas fechas con nostalgia. El "Robin Hood colombiano" los sacó del basurero de Medellín en el que sobrevivían y les regaló casas, 443 en total, en una loma de la ciudad.

Sin embargo, hay alguien que prefiere recordar la historia de Escobar de otra manera. Sebastián Marroquín, hijo de Escobar, publicó un video en sus redes sociales con motivo del aniversario de la muerte de su padre, pero lejos de ser un homenaje es un recordatorio del dolor que las actividades del capo sembraron en Colombia.

"Si el mundo se niega a olvidarlo, es primero a sus víctimas a quienes no debemos olvidar", es una de las frases que Marroquín plasmó en su video.

El material es un compendio de imágenes de la vida de Escobar junto a Marroquín, quien aprovecha para condenar la forma de vida de su padre.

"Gracias por mostrarnos el camino que no hay que recorrer", sentencia en el video.

La alcaldía de Medellín ultima los detalles para derribar la que entonces era la morada del narcotraficante más temido del mundo: el edificio Mónaco.

Veinticinco años después de la muerte de Escobar, el esqueleto maltrecho del edificio se erige por última vez, tras resistir un embate en 1988 del primer carro bomba detonado en el país que originó una sangrienta guerra entre carteles.

Ícono de la opulencia y el poder de la mafia colombiana, los ocho pisos abandonados del búnker que protegió a la familia del capo en los 90, caerán en un espectáculo abierto al público, con tarimas dispuestas para los curiosos, en febrero del próximo año.

"El Mónaco se ha convertido en un antisímbolo, en un lugar donde se le hace apología a la criminalidad, al terrorismo. (...) Más que demoler un edificio, es demoler una estructura mental", dijo a la AFP Manuel Villa, secretario privado de la alcaldía de Medellín.

Todos los días, grupos de turistas visitan el fortín blanco que construyó el barón de la cocaína en El Poblado, uno de los barrios más exclusivos de la ciudad. En los "narcotours", extranjeros y locales observan deslumbrados lo que en unos meses será un parque dedicado a las miles de víctimas del narcoterrorismo de los 80 y 90.