Diversos motivos como la pérdida de peso, la maternidad y el paso del tiempo hacen que la piel que cubre el pecho pierda elasticidad y la glándula mamaria tienda a caerse.
Por ello y para evitar estos efectos debe combinar varios consejos. El primero es hacer uso de un sujetador adecuado, tanto en la vida diaria como cuando hace deporte.
Debe elegir bien la talla, ni grande ni pequeña, que no quede suelta ni que oprima. También es muy importante que controle su postura, no debe tener complejos que le hagan echar sus hombros hacia adelante y además reforzar la musculatura de la espalda para que su higiene postural sea correcta.
Las clases de espalda sana, pilates y yoga le ayudarán a ello. Intente mantener su peso estable cuidando su alimentación y no teniendo cambios de peso bruscos, así evitará la flacidez.
Para evitar la flacidez, debe realizar ejercicios específicos para la zona pectoral y dorsal que van a reforzar sus músculos y ayudar a la piel que sujeta el tejido adiposo a que se mantenga firme.
Uno de los ejercicios más completos y que le ayudarán además para esta zona concreta de su cuerpo es la natación.
Puede utilizar también cremas específicas para firmeza, que ayudarán a que la piel esté hidratada y retrasará la flacidez.