San Pedro Sula.
Si con la noticia de que va a ser mamá sus nervios se dispararon y su cuerpo necesita un extra de relajación, considere visitar un spa. Eso sí, tenga en mente algunas medidas preventivas y consejos médicos.
El ginecólogo René Bailón Uriza, de México, comenta que asistir a un spa te ayudará a dejar atrás la angustia y el estrés que, a su vez, impacta en el sistema inmunológico.
“El masaje, el oler incienso o aromas como canela o vainilla y la musiquita para la relajación son el beneficio del spa. Generan hormonas de bienestar y permiten que el organismo trabaje de forma adecuada”, explica.
Prevención
El médico sugiere no tomar más de una hora de masaje y minimizar el contacto con el vientre para no estimularlo de más y generar contracciones. Sin embargo, si se quiere activar la circulación sanguínea, es recomendable enfocarse en zonas como piernas, nuca y cuello.
Además, hay que evitar el acceso al sauna o al vapor por los cambios que provoca en la presión arterial.
En relación a los aceites y sustancias para la piel, no hay que excederse. Se aconseja aplicar de 10 a 15 minutos, siempre y cuando su densidad no obstruya los poros.
Padecimientos como diabetes, lupus, hipertensión, preeclamsia, embarazos múltiples o tener al bebé en una edad no recomendable son algunos de los factores que imposibilitan que una mujer encinta asista a un spa, ya que puede desencadenar complicaciones.
Sépalo
1. Los primeros meses del embarazo es donde tenemos que ser muy cuidadosos porque no sabemos cómo va a evolucionar. Hay que guardar reposo relativo.
2. Siempre consultar al ginecólogo antes de asistir a un ‘spa’ para saber cuál es el riesgo individual y si puede someterse a este tipo de tratamiento.