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El covid-19 y sus efectos en la natalidad

Si anhela un embarazo busque ayuda médica y cambie su estilo de vida

San Pedro Sula, Honduras.

“¿Y para cuándo vos? Mmm... te estás quedando, yo que vos ya tuviera tres cipotes”. La presión social que recae sobre una mujer en etapa de reproducción es enorme; sin embargo, detrás de una tímida respuesta, que suele ser “cuando Dios diga”, se esconden muchos motivos y frustraciones para lograr ese embarazo, el principal es la infertilidad.

En Honduras y a nivel mundial, entre el 40 y 50% de las causas son de origen masculino, el 22.3% por parte de las mujeres, el 16.7% causas mixtas y el 14% se denomina esterilidad de causa desconocida.

EDAD
En Honduras, el 58% de la población está en edad reproductiva (entre 18-55 años). Hay unas 700,000 personas con infertilidad.
Eduardo Bueso, destacado ginecólogo con doctorado en Medicina Reproductiva, dice que la edad de la mujer es quizá el factor que más influye, por ejemplo, un 85% de las parejas entre 20-25 años de edad lograrán un embarazo en el término de 12 meses, mientras que solo el 60% lo logrará entre 30-34 años y el 50% entre 35-40 años de edad.

“Si es una persona mayor de 35 años y aún no se ha casado o no ha decidido tener hijos, debe acudir para evaluar la presencia de miomas, endometriosis, pólipos, ovarios poliquísticos”.

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Bueso, primer médico en lograr el nacimiento in vitro en Honduras, expresa que toda mujer que cursa con una patología de base como síndrome de ovarios poliquísticos, trastornos menstruales, hemorragias uterinas, dolor pélvico menstrual intenso, galactorrea, exceso de vello corporal, obesidad, cirugías pélvicas o algún problema médico asociado debe valorar su capacidad reproductiva, independientemente de su edad.

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Covid

El especialista dice que el covid-19 ha causado una reducción sin precedentes en la natalidad hasta de un 20%.

“El confinamiento, contrario a lo que se pensaba, no originó un “baby boom”, sino todo lo contrario, y esta gran caída en la natalidad, si se mantiene, podría tener efectos demográficos muy graves. Es muy probable que en 2020 en varios países del mundo la mortalidad superó la natalidad, y todo ello es provocado por el miedo al virus, la reticencia de ir a hospitales y consultas, pero sobre todo por la incertidumbre socioeconómica y desempleo.

“Hay que tranquilizar a las mujeres, las han asustado mucho durante la pandemia, y todo esto ha impedido que muchos jóvenes se emancipen, que formen parejas y retrasar la decisión de procrear, y cuanto más se retrase la reproducción, crecen los problemas de infertilidad.
Luego, las restricciones de movilidad y logística han dificultado que muchas mujeres y parejas sigan con los tratamientos, además, muchas pacientes nos relatan que sufren una presión familiar porque les dicen: “Ni se te ocurra quedarte embarazada con la pandemia”.

Tratamientos

En Honduras inició la reproducción asistida en el Centro de Fertilidad Nacer en San Pedro Sula con el doctor Bueso el 6 de marzo de 2001 con el nacimiento de los primeros bebés mediante fertilización in vitro, los gemelos Brandon y Dilán Yates, que se logró después de tres años de esfuerzos y trabajo, casi 23 años después del nacimiento de Louise Brown en Inglaterra.

Desde entonces, nuevas y mejores tecnologías se han incorporado, como ser microscopios micromanipuladores para efectuar ICSI (inyección intracitoplásmica de un solo espermatozoide), incubadoras de triple gas (89% de nitrógeno, 6% de Co2 y 5% de oxígeno) y la criopreservación (congelación) de los espermatozoides, embriones, óvulos y tejido ovárico, con lo cual no solo se han logrado incrementar las tasas de implantación embrionaria y de embarazo, sino que también se les permite a las personas que por diversas circunstancias deciden posponer su maternidad o paternidad.

La técnica de ICSI-TESE o TESA (aspiración de los espermatozoides directo del epidídimo o del testículo) permite a los varones que han sido vasectomizados el acceso a la paternidad y nuevas modalidades como la eclosios asistida (AH) para aumentar la capacidad de implantación embrionaria y el acceso a las técnicas de diagnóstico genético pregestacional (DGP).

“La infertilidad es una enfermedad del sistema reproductivo, pero nos debe quedar claro que con esfuerzo, paciencia, apoyo emocional y los tratamientos adecuados se logra solucionar en casi un 90% de los casos, de allí que siempre debemos considerar a la infertilidad como una luz de esperanza y a las parejas que luchan por realizarse como padres como nuestros nuevos héroes sociales. Con su corazón, ellos nos animan a todos a creer en la esperanza”, dijo el especialista.

En detalle

1.- la empatía debe ir de la mano
La infertilidad es una condición involuntaria y la sociedad debe tratar de entender que son personas que están luchando su batalla. En lugar de hacerlos sentir mal se les debe tratar con enorme respeto y admiración.

2.- ¿De qué depende la fertilidad?
El experto dice que la fertilidad de una mujer depende de la calidad de sus óvulos, así como
de su capacidad para ovular, la cual está muy determinada por su edad, en virtud de que
la mujer nace con todos los ovocitos que tendrá a lo largo de su vida reproductiva. Existen
diversos marcadores de la reserva ovárica que nos sirven para determinar la capacidad
gestacional, los más importantes son la edad, el conteo folicular antral (por ultrasonido endovaginal) y los exámenes de sangre: hormona antimulleriana (AmH), hormona estimuladora del folículo (FSH) y la inhibina B.