La piel de su bebé requiere más cuidados para evitar que se reseque o lesione.
Guadalupe Ortiz, especialista del área de Dermatología del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición explicó que al no tener todavía las glándulas sebáceas bien desarrolladas, la piel de los niños menores de 6 años es más delicada, sensible y vulnerable que la de un adulto.
“Estas glándulas son muy importantes porque, al momento de secretar grasita, nos sirven como un escudo de protección para la piel. El bebito todavía no las tiene completamente bien
formadas, entonces, tenemos que hidratarlo un poquito más”, indicó.
Se estima que entre el 15 y el 20% de los niños presenta piel seca e inflamada, es decir, padecen dermatitis atópica, según datos de la Fundación Mexicana para la Dermatología.
Debido a la escasa humedad que acompaña al frío, detalló, la piel sensible de los bebés puede secarse, tiene aspecto y textura áspera, presenta comezón, picazón y ardor.
La cara y las manos son las principales áreas afectadas por el frío porque suelen estar más expuestas,
por lo que es importante que las protejas con productos que ayuden a hidratar la piel.
Algunas personas utilizan aceites y hasta talco para humectar el cuerpo del bebé, sin embargo no tienen los mismos beneficios que una crema. Aplicar un poco de aceite ayudará a hidratar la piel, pero su uso excesivo puede bloquear los poros de la cara del niño, explicó.
“Debemos tener cuidado porque a veces este aceite, si lo ponemos de más, puede taparnos las glándulas y pueden aparecer en la piel del bebé quistes. Si bien puede hidratar, también puede bloquear la salida de la grasa o de la sudoración en algunos momentos”, detalló.
Sólo se recomienda aplicar talco en pliegues del cuerpo que acumulan sudor, porque en realidad no hidrata la piel. Las cremas blancas, sin color ni perfumes, añadió, brindan una mayor hidratación y se deben
aplicar al menos en la mañana y la noche.
Si los bebés tienen dermatitis atópica, la crema debe aplicarse las veces que sea necesario, a fin de mantener la piel lubricada.
Mientras más seca sea la piel, más espesa y humectante deberá ser la crema, describió. Para evitar que la piel del bebé se reseque, usa jabón blanco, en barra y sin mucho perfume o utiliza sustitutos de jabón, ideales para las pieles resecas.