Es importante que los niños y adolescentes consuman muchas frutas.
Es importante que los niños y adolescentes consuman muchas frutas.

El hígado graso es un problemas de niños y adolescentes.

Seguir una dieta rica en harina, grasa y azúcar produce un aumento de peso afectando la salud.

San Pedro Sula. Cada vez más niños sufren enfermedades de adultos, esto se debe a que no siguen una dieta balanceada y no practican ejercicio a diario. Uno de estos problemas es el hígado graso, padecimiento que se está diagnosticando en menores de nueve años.

Según estadísticas nacionales, 8 de cada 10 niños son obesos, esta condición genera otros males como el hígado graso.

La pediatra endocrinóloga Ruth Banegas comenta que la obesidad en niños se ha incrementado y con esto más menores aparecen con hígado graso: “En edades de 10 años ya presentan este problema que afecta su bienestar”.

Este problema presenta una alteración del órgano, acumulación excesiva de grasa en las células del hígado.

“Esta condición no es fácil de diagnosticar, pero cuando un menor presenta sobrepeso u obesidad se le debe realizar exámenes de laboratorio o ultrasonido abdominal; es el procedimiento para diagnosticar el hígado graso”, explica Banegas.

La especialista comenta que no existen síntomas que identifiquen la enfermedad, pero en algunos casos puede presentar dolor abdominal, entonces se hacen pruebas para detectar la enfermedad.

Descontrol

Los factores de riesgo para desarrollar hígado graso son el incremento rápido de peso, sedentarismo y consumir alimentos con mucha azúcar, grasa y harina.

El tratamiento se basa en un cambio de estilo de vida, en el cual se debe involucrar la familia. En algunos casos se necesita un psicólogo para ayudar a este cambio de hábitos. Además, seguir una dieta saludable y hacer ejercicio.

La nutricionista Ana Espinoza dice que la obesidad es la consecuencia de una mala alimentación que se le da al niño. “El hígado graso no solo se da por la grasa, sino por consumo excesivo de azúcar, el órgano no puede metabolizarlo”, explica Espinoza.

La nutricionista agrega que para seguir una dieta sana no necesita consumir comidas light. Puede ingerir tres porciones de frutas al día y tres de verduras. En el caso de los lácteos, deben ser bajos en grasa. Prefiera carnes blancas y las rojas solo dos veces por semana.

Un problema internacional y sin freno: La Organización Mundial de la Salud, OMS, afirma que hay 22 millones de niños menores de 5 años con obesidad, lo cual pueden desarrollar otras enfermedades crónicas.

Columna de la experta

La gastroenteróloga Karla Flores: La obesidad en niños es una epidemia que se ha incrementado en esta época. Las prisas, sumado a las demandas laborales han restado tiempo a las familias, y no solo se han sacrificado los momentos de compartir, sino también la buena nutrición.

Es más fácil comprar comida a base de grasa, harina y azúcares, que invertir tiempo en preparar meriendas de calidad nutricional. Además, la tecnología ha vuelto a nuestros niños en personas menos activas físicamente, causando un aumento de enfermedades que se presentan cada vez más en edades tempranas, entre estas: el hígado graso no alcohólico y la esteatohepatitis.

Estas dos enfermedades son la causa más común de enfermedad hepática crónica en niños y adolescentes en países industrializados. Esto asociado a un aumento de sobrepeso y obesidad.

Aunque los criterios varían en diferentes estudios, la prevalencia de hígado graso en niños y adolescentes con obesidad puede llegar a ser del 24 al 77%.

Los síntomas pueden ser asintomáticos, por eso se deben hacer pruebas de función hepáticas. También un ultrasonido abdominal. Estas enfermedades se diferencian de niños y adultos cuando se evaluan las biopsis del hígado.

En los niños es importante la pérdida de peso y el aumento de la actividad física para ayudar a bajar los valores de transaminasas y la inflamación celular del órgano.

La medicina preventiva es la más importante y nosotros debemos esforzarnos para mantener el mejor ritmo de vida en condiciones de salud.

Cambio familiar

1. Ingerir la comida en forma tranquila: Establecezca un horario para las comidas familiares. Los padres deben dar el ejemplo de ingerir una alimentación balanceada.

Los alimentos se deben ingerir en el comedor y no frente al televisor.

2. Control de las actividades: Evite poner al niño en situaciones de estrés ya sea en la casa o en su centro de estudios.

La única competencia que debe tener es contra él mismo y con lo que ha establecido el médico.

3. Los horarios de entretenimiento: Los padres tienen que regular las horas que sus hijos ven televisión, usan la computadora y juegan videojuegos.

Limite el tiempo a dos horas para evitar el sedentarismo. Anímelos a jugar de forma recreativa.

4. Otras opciones para ejercitarse: La natación es un deporte ideal pues no somete al niño al trauma de rodillas que soporten grandes pesos y en la medida que va mejorando lo incentiva a otro tipo de ejercicio aeróbico.

Los padres pueden realizar junto al niño caminatas diarias.

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