10 razones para hacer yoga en el embarazo

Las posturas alivian el dolor de espalda, mejoran la circulación y preparan a la mujer para el parto

San Pedro Sula

El yoga es una disciplina milenaria que ha ganado muchos adeptos en el mundo, por lo que la mujer embarazada puede practicarlo con seguridad

1. Puede comenzar a practicarse después de los tres meses de gestación, ya que antes de esto puede ser un riesgo para la madre y el bebé. Esta práctica debe hacerla siguiendo las indicaciones de un experto.

2. Las posturas y los ejercicios de respiración ayudan a la gestante a tener un control de su cuerpo y de la mente.

3. Esta disciplina hace que la mujer se mantenga en forma durante el embarazo, y ayuda a que la mente se calme logrando disminuir la ansiedad e inseguridad que afectan a la madre y al bebé.

4. Con las diferentes posturas (asanas) que permiten hacer ejercicio al mismo tiempo, va aprendiendo a controlar la respiración y el equilibrio.

5. Estas posturas mejoran la circulación sanguínea y disminuyen la posibilidad de retención de líquidos, lo que es uno de los problemas que sufren las embarazadas.

6. Realizar las posturas que requieren estiramiento de los músculos alivia los dolores.

7. La embarazada, debido al peso que va ganando el bebé puede sufrir de dolor de espalda, el cual disminuye con las posturas que se realizan durante la práctica. Además ayuda a abrir la espalda y a distribuir bien el peso.

8. En el plano espiritual, los ejercicios de respiración ayudan a calmarse y aumentan los flujos de oxígeno. Esta misma técnica se puede usar durante la labor de parto.

9. Ayuda a crear un vínculo especial con el bebé, ya que al hacer los ejercicios de respiración hay una conexión directa con su hijo, quien sentirá que se va relajando poco a poco.

10. Algunas posturas aumentan la elasticidad de la franja muscular del periné, el cual sostiene el útero, por lo que permite que el bebé pase fácilmente por el canal de parto cuando sea el momento de nacer.