¿Quién era Cristina Ramos, doctora tiktoker asesinada dentro de su vivienda?
Cristina Ramos era una doctora tiktoker especialista en cirugía laparoscópica. Fue hallada sin vida en su departamento. En sus redes sociales compartió fotografías de viajes y celebraciones en las que aparecía con su novio, quien era considerablemente más joven que ella
- Actualizado: 18 de octubre de 2026 a las 18:16 -
La doctora tiktoker Cristina Ramos Argüello, de 34 años, fue localizada sin vida el jueves dentro del departamento que rentaba en el fraccionamiento Santa Cecilia, en la zona poniente de Coatzacoalcos, Veracruz, México. Su muerte es investigada bajo el protocolo de feminicidio.
Cristina era médica cirujana y compartía en sus redes sociales fotografías de sus viajes, celebraciones y momentos de su vida personal. Una de sus publicaciones llamó la atención tras conocerse su muerte, por el mensaje que dedicó al amor y las relaciones sentimentales.
“Un día despiertas y te das cuenta que el verdadero amor no duele, construye, no confunde, no lastima, gracias por mostrarme que amar no es sobrevivir”, escribió la profesional de la medicina en sus plataformas digitales.
La médica fue encontrada sin vida después de que sus familiares y personas cercanas perdieran comunicación con ella. De acuerdo con los primeros reportes, presentaba varias heridas aparentemente provocadas por un arma blanca.
La Fiscalía General del Estado de Veracruz investiga las circunstancias de su muerte. Entre los señalados en las versiones difundidas sobre el caso figura Lenin Salvador Córdoba Pérez, de 21 años, identificado como su expareja sentimental y principal sospechoso.
Cristina era originaria de Paso del Macho, Veracruz, y llegó a Coatzacoalcos en abril de 2025 para ejercer su profesión. Después de concluir su formación como médica cirujana, obtuvo una base laboral en el Hospital General de Zona número 36 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
Posteriormente, fue asignada al Hospital Materno Infantil de Coatzacoalcos, donde atendía a pacientes durante el turno nocturno. Según los datos proporcionados sobre su trayectoria, trabajaba los lunes, miércoles y viernes, de medianoche a las 8:00 de la mañana.
Además, prestaba sus servicios en la clínica del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), ubicada en el fraccionamiento Fovissste Segunda Etapa de Coatzacoalcos.
En ese centro asistencial laboraba durante el turno matutino los martes, jueves y viernes. De esta manera, la médica distribuía su jornada profesional entre ambas instituciones de salud.
Sus compañeros la recordaron como una profesionista inteligente, sensible y humana con sus pacientes. También destacaron su habilidad para realizar procedimientos quirúrgicos y su compromiso con la atención médica.
La cirugía laparoscópica era una de sus especialidades. Según sus colegas, Cristina tenía destreza en el manejo de los instrumentos utilizados para realizar este tipo de intervenciones.
Aunque hablaba poco sobre su vida sentimental, Cristina comentó en alguna ocasión a sus compañeros que mantenía una relación con un joven universitario y que tenía previsto terminarla.
Según los testimonios atribuidos a sus colegas, la doctora describía a su pareja como una persona celosa y posesiva. También habría expresado temor por su comportamiento, al que calificaba de agresivo.
Sus compañeros señalaron que el joven no solía acompañarla a los convivios y festejos que organizaba el personal médico. Lo que conocían de él provenía principalmente de los comentarios de la doctora y de las publicaciones que ella compartía.
Las versiones que relacionan el posible fin de la relación con el crimen forman parte de los antecedentes que han trascendido. Sin embargo, corresponde a las autoridades establecer si existe una conexión entre esos señalamientos y la muerte de Cristina.
Según los reportes difundidos sobre el caso, la doctora habría sido atacada con un arma blanca en el baño de su departamento y habría intentado defenderse. Las circunstancias exactas de la agresión deben esclarecerse mediante las diligencias correspondientes.
Las mismas versiones indican que el presunto agresor habría sufrido heridas cortantes en los brazos y que, después del ataque, acudió a una clínica de la avenida Zaragoza, en el centro de Coatzacoalcos, para recibir atención médica.
De acuerdo con esos relatos, el joven habría solicitado un vehículo mediante una aplicación para trasladarse al centro asistencial. Desde allí, presuntamente llamó a su hermana para pedirle que fuera a recogerlo y le dijo que se había cortado en su trabajo.
La hermana habría acudido a ayudarlo y, según la versión que trascendió, el joven le explicó que se había lesionado mientras trabajaba.
Otro punto de las investigaciones es el cateo realizado en una vivienda vinculada a Lenin Salvador Córdoba Pérez, ubicada en la calle Bellavista, en la colonia Centro de Coatzacoalcos. Las versiones difundidas indican que los investigadores encontraron indicios relacionados con el caso, aunque no se detallaron oficialmente las evidencias recolectadas en la información proporcionada.
También trascendió que el padre del joven fue citado a declarar, pero no se presentó. Algunas versiones sostienen que podría encontrarse con su hijo, aunque esa información no ha sido confirmada oficialmente.
La mascota de Cristina, llamada Mara, también aparece en los relatos sobre el caso. Según una de las versiones difundidas, la perra estaba amarrada cerca de la puerta del departamento cuando el presunto agresor salió del lugar.
Tras conocerse la muerte de la médica, sus familiares, incluida su madre, Delfina Argüello, viajaron a Coatzacoalcos para realizar la identificación formal del cuerpo.
La familia tenía previsto trasladar sus restos a Paso del Macho, su lugar de origen, para darle sepultura, según la información proporcionada.
La muerte de Cristina ha generado consternación entre sus compañeros de trabajo y las personas que conocieron su trayectoria. Sus colegas destacaron su vocación médica, su sensibilidad y su dedicación a los pacientes.
Mientras continúan las investigaciones, las autoridades deberán esclarecer las circunstancias de su muerte, verificar los indicios recabados y determinar las responsabilidades penales correspondientes.
El mensaje que dejó en redes sociales sigue formando parte de su historia. Para quienes la conocieron como médica y la seguían como doctora tiktoker, sus palabras sobre un amor que no debe confundir ni lastimar contrastan con una muerte que todavía exige respuestas.