Décimo cuarto salario: ¿Cuánto mueve la compensación social que se paga cada junio?
El beneficio fue creado mediante el Decreto 135-94 como una medida de compensación social y debe pagarse en junio de cada año. Para este período, el desembolso público y el del sector privado proyecta varios miles de millones
- Actualizado: 01 de junio de 2026 a las 12:27 -
Cada junio, miles de empleados públicos y privados en Honduras esperan el pago del décimo cuarto mes de salario, conocido popularmente como “catorceavo”. Este ingreso adicional se ha convertido en uno de los beneficios laborales más importantes del país y en una inyección económica para hogares, comercios, bancos, centros educativos y prestadores de servicios.
Aunque forma parte de los derechos laborales reconocidos en Honduras, el décimo cuarto mes de salario no surgió originalmente del Código del Trabajo. Su base legal está en el Decreto 135-94, aprobado como parte de la Ley de Reestructuración de los Mecanismos de Ingresos, la Reducción del Gasto del Sector Público, el Fomento de la Producción y la Compensación Social.
El beneficio fue establecido como una medida de compensación social para los trabajadores. La norma dispuso que todos los empleados y trabajadores tienen derecho al pago del décimo cuarto mes de salario, el cual debe hacerse efectivo en junio de cada año, bajo una modalidad similar a la del décimo tercer mes o aguinaldo.
El Reglamento del Décimo Cuarto Mes de Salario, emitido mediante el Acuerdo 02-95, desarrolló las condiciones para su aplicación. Este establece que todos los empleados y trabajadores permanentes tienen derecho al pago del décimo cuarto mes en concepto de compensación social.
La regla general indica que el pago equivale al 100 % del salario cuando el trabajador ha cumplido un año continuo de labores al 30 de junio. Si no ha completado los 12 meses de servicio con el mismo empleador, el pago debe hacerse de manera proporcional al tiempo trabajado.
El reglamento del décimo cuarto mes remite al Código del Trabajo para identificar a los trabajadores permanentes. También reconoce este derecho a quienes, por convenio o costumbre, hayan sido considerados permanentes en el servicio, incluso cuando no hayan laborado todos los días del año.
La legislación establece que el décimo cuarto mes debe pagarse en junio de cada año. Sin embargo, el reglamento también permite que las partes puedan pactar una fecha distinta, siempre dentro del marco legal y sin desconocer el derecho del trabajador.
Cuando el salario se paga de forma mensual, el décimo cuarto mes se calcula con base en el promedio de los salarios ordinarios percibidos durante el tiempo trabajado en el año correspondiente. En sectores como pequeña y mediana industria, artesanía, agricultura y ganadería en pequeña o mediana escala, el reglamento contempla reglas particulares vinculadas al salario mínimo.
En el sector público, las autoridades aseguran que la Caja Única del Tesoro mantiene previstas las obligaciones salariales, incluyendo el décimo tercero y el décimo cuarto mes. Según el ministro de Finanzas, Emilio Hernández Hércules, la “planilla que se carga al sistema, planilla que se paga”, por lo que el llamado es a las gerencias administrativas para acelerar los procesos internos.
De acuerdo con el ministro de Finanzas, Emilio Hernández Hércules, la planilla mensual del sector público ronda entre L6,000 y L6,500 millones. El funcionario confirmó a medios radiales que el monto final dependerá del desarrollo de la planilla y de los ajustes vinculados a procesos internos, incluyendo comisiones interventoras y liquidadoras.
En el sector privado, el pago del décimo cuarto mes representaría alrededor de L9,500 millones. Paola Díaz, directora ejecutiva de la Cámara de Comercio e Industrias de Tegucigalpa, afirmó que el sector formal realiza previsiones para cumplir con esta obligación laboral de forma responsable, como lo ha venido haciendo cada año. Sumados ambos montos, púbñlico y privado, más de L16,000 millones circularían por pago del décimo cuarto salario en Honduras este 2026.
La circulación del décimo cuarto mes no solo beneficia directamente a los trabajadores. También dinamiza sectores como comercio, educación, banca y servicios, especialmente porque muchas familias destinan este ingreso a pago de deudas, matrículas, compras, ahorro o consumo inmediato.
A más de 30 años de su aprobación, el décimo cuarto mes continúa siendo uno de los beneficios laborales más esperados por los trabajadores hondureños. Su origen como compensación social se mantiene vigente en una economía donde el ingreso adicional de junio representa alivio para los hogares y movimiento para distintos sectores productivos.