Congreso busca replicar medidas del CECOT y ampliar cárceles en Honduras
Tomás Zambrano anunció que buscarán ampliar la infraestructura penitenciaria y adaptar medidas del modelo salvadoreño; el INP confirmó que existen evaluaciones y diseños preliminares para nuevos módulos en Santa Bárbara
- Actualizado: 16 de octubre de 2026 a las 19:56 -
Construir nuevos módulos penitenciarios de máxima seguridad, habilitar celdas de aislamiento y ampliar el uso de audiencias virtuales son algunas de las medidas que Honduras analiza incorporar a su sistema carcelario tras una visita de diputados y autoridades de seguridad al Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), en El Salvador.
El presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, aseguró que el recorrido permitió conocer mecanismos de control, distribución de reclusos y administración penitenciaria que podrían servir de referencia para Honduras, en momentos en que el país busca fortalecer su capacidad para combatir a las maras y pandillas.
Uno de los principales planteamientos es ampliar la infraestructura carcelaria, debido a que, según Zambrano, los centros penitenciarios hondureños no tienen capacidad suficiente para albergar a todos los detenidos que esperan capturar mediante nuevas medidas de seguridad y reformas legales.
“Se tiene que construir nuevos módulos de máxima seguridad o nuevos centros penales. Las instalaciones que tenemos de centros penales no dan abasto”, manifestó el titular del Legislativo.
Zambrano recordó que el Poder Ejecutivo cuenta con autorización mediante decreto para gestionar recursos destinados a la construcción de nuevas instalaciones penitenciarias. Sin embargo, los anuncios deberán traducirse en proyectos definidos, presupuestos y plazos de ejecución.
El diputado señaló que Honduras dispone de módulos de máxima seguridad construidos hace siete u ocho años, pero consideró necesario ampliar la capacidad del sistema para responder a las necesidades de reclusión.
Como referencia, mencionó que el CECOT cuenta con espacios colectivos para entre 80 y 100 internos por celda y módulos con capacidad para concentrar entre 3,000 y 5,000 privados de libertad.
“Sí o sí se tiene que construir”, insistió Zambrano al referirse a la necesidad de preparar nuevos espacios para personas que sean capturadas por su presunta vinculación con estructuras criminales.
Otra de las medidas que llamó la atención de la delegación hondureña fue el uso de celdas de aislamiento para internos que incumplen las reglas penitenciarias, provocan disturbios o desobedecen las instrucciones de las autoridades.
Zambrano afirmó que Honduras necesita evaluar la incorporación de estos espacios y señaló que conversó con el director del Instituto Nacional Penitenciario (INP) sobre la búsqueda de recursos para su construcción.
El presidente del Congreso explicó que durante la visita conocieron la aplicación de períodos de aislamiento según la conducta de los reclusos. La eventual implementación de una medida similar en Honduras requeriría definir sus condiciones de aplicación y las garantías correspondientes.
El legislador también planteó revisar la alimentación que reciben los privados de libertad en las cárceles hondureñas. Al describir el modelo observado en El Salvador, mencionó raciones que incluyen arroz, frijoles y tortillas, y cuestionó el suministro de alimentos como pollo y bistec en los centros penitenciarios del país.
La delegación conoció, además, los servicios de medicina general, atención odontológica y suministro de medicamentos disponibles para los internos del CECOT, aspectos que Zambrano consideró relevantes para la revisión del sistema hondureño.