¡Cuelga los tacos! Arjen Robben se retira del fútbol de 'forma definitiva'

El genial extremo holandés anunció por segunda vez el final de su carrera, a los 37 años.

Arjen Robben se retira finalmente del fútbol tras jugar un último año en el FC Groningen, su club de formación.
Arjen Robben se retira finalmente del fútbol tras jugar un último año en el FC Groningen, su club de formación.

Groninga, Holanda.

El exinternacional de Holanda y jugador del FC Groningen, Arjen Robben, anunció este jueves que colgará las botas a los 37 años de forma definitiva debido a sus problemas físicos, una decisión que calificó como “difícil, justa y realista”.

Robben explicó, en su cuenta verificada de Twitter, que después de los últimos partidos de la temporada comenzó a entrenar de nuevo “para mantener la forma física”, pero que su cuerpo no le ha dado “ni buenas sensaciones ni la confianza que necesitaba”.

El jugador ya anunció su retirada por primera vez en julio de 2019, cuando militaba en el Bayern Múnich, pero sorprendió al mundo del balompié cuando anunció en junio de 2020 su vuelta para jugar en el Groningen, el modesto equipo de la primera división neerlandesa en el que se formó.

No obstante, los problemas físicos le han hecho perderse casi toda la temporada, pues solo ha jugado 173 minutos repartidos en seis partidos, una circunstancia que Robben definió como “decepcionante”.

Robben se despidió de los aficionados del Groningen deseándoles “buena salud” y “una gran temporada de fútbol en los estadios llenos”.

El exinternacional neerlandés, que vistió la camiseta de su país en 96 ocasiones y fue subcampeón en el Mundial de Sudáfrica 2010, deja su carrera con un gran palmarés tras haber pasado por clubes como el PSV Eindhoven, el Chelsea, el Real Madrid, y el Bayern de Múnich.

20 TÍTULOS CON EL BAYERN

En el país de los 'Oranje', el rápido y muy técnico extremo derecho sigue siendo un rey, pese a que no conquistó ningún trofeo a nivel de selecciones. Su mayor decepción será siempre la final mundialista perdida contra España en Sudáfrica-2010 (1-0 en la prórroga) y sobre todo el mano a mano fallado contra Iker Casillas a la hora de juego, que hubiese evitado la prórroga en la que Andrés Iniesta decidió el título con su histórico gol.

Terceros cuatro años más tarde en Brasil, la Holanda de Robben, Wesley Sneijder y Robin van Persie también vivieron una decepción en la Eurocopa-2012, cuando lastrado por los egos, el equipo se despidió en la primera ronda con derrotas ante Alemania, Portugal y Dinamarca.

El jugador zurdo (jugaba a banda cambiada) construyó su reputación en el Groninguen y en el PSV Eindhoven, antes de viajar al extranjero para jugar en el Chelsea (2004-2007) y el Real Madrid (2007-2009), donde traumatizaba a sus rivales con su especialidad: partiendo desde la derecha, se va centrando y golpea de zurda a la escuadra opuesta.

"Robben hace siempre ese mismo gesto y todo el mundo lo sabe. Pero tiene un golpe de riñones y olfato goleador excepcional", explicó hace unos años el portugués Raphaël Guerreiro quien, en el Borussia Dortmund, tuvo que enfrentarse a menudo al extremo calvo.

Pero fue sobre todo de 2009 a 2019 cuando Robben construyó lo mejor de su carrera, defendiendo la camiseta del Bayern Múnich, con el que marcó 99 goles en Bundesliga y con el que conquistó 20 títulos, entre ellos ocho campeonatos alemanes y la Liga de Campeones de 2013, marcando el gol de la victoria en una final emocionante contra el Dortmund (2-1).

Su complicidad con el francés Franck Ribéry ofreció a los aficionados del gigante germano granes recuerdos, al punto que fundieron el nombre de ambos en un solo apodo: 'Robbéry' o 'Rib-Rob'.

Desgraciadamente para Robben, su carrera estuvo marcada por las lesiones, que le llevaron a ganarse en Madrid el calificativo de 'jugador de cristal' por su fragilidad física.

El Allianz Arena de Múnich rugió de felicidad cuando el extremo holandés, retirado de la selección en 2017, regresó a las canchas en mayo de 2019 tras cinco meses de baja por lesión. "Ese recibimiento de los aficionados, me puso la piel de gallina", admitió el jugador.

Ya entonces dijo algo que parecía premonitorio: "Tengo ganas de seguir, pero no quiero volver a pasar cinco meses parado por una o varias lesiones, no tiene ningún interés. Conozco mi cuerpo, aún tengo la fuerza física, la resistencia, la forma, puedo jugar aún cuatro o cinco años, siempre que me respeten las lesiones". Y los peores augurios se confirmaron.

La Prensa