Hannover.
La policía de la ciudad alemana de Bad Pyrmont se llevó una buena sorpresa cuando acudió estos días a un supermercado en el que estaba sonando la alarma antirrobos. En vez de encontrar a algún caco o descubrir alguna ventana rota, los agentes vieron que todo estaba en perfecto orden y no faltaba nada.
En el depósito de la tienda, sin embargo, sí que hallaron a un intruso: Una pequeña ardilla había logrado entrar en el supermercado, quizás buscando algo de comer. El roedor había sido también el culpable de que saltara la alarma. Los agentes atraparon a la ardilla y la soltaron luego en un parque, donde salió corriendo.