¿Qué tanto se ama usted?

En un país adonde la gente se ganaba la vida en forma muy dura, arrancando frutos a tierras áridas para poder comer, unas palabras fueron pronunciadas tan sabiamente que han influido en la vida de millones de personas a través de la historia y han sido consideradas como el principio fundamental en el trato entre los seres humanos.

Estas palabras son: “Ama a tu prójimo, como a ti mismo”. Y si usted se fija bien, notará que la mitad del mandamiento está en relación con los demás. La otra mitad, sin embargo, se refiere a uno mismo. ¿O acaso alguna vez usted la escuchó “ama a tu prójimo y ódiate tú?”


Cuando Cristo mencionó este precepto no habló de amar al prójimo ni más ni menos que a nosotros, sino “cómo a nosotros mismos”. ¿Se ha detenido usted a pensar qué tanto se ama usted? Y no me refiero a palabras, sino a hechos, porque es evidente que hay gente que se convierte en su peor enemigo. Vea sino a los que abusan de las drogas y el alcohol, a sabiendas de que así, se están destruyendo. Aunque también entran en esta categoría los que se menosprecian con frases como “¡qué tonto soy!” o pensamientos como “no valgo nada”.


El Dr. Maxwell Maltz en su libro Psico Cibernética, nos dice que nuestros logros serán tan grandes como la imagen que tenemos de nosotros mismos. ¿Ideas nuevas sin pruebas que las apoyen? En absoluto. Marco Aurelio, emperador romano, decía hace muchísimos años: “Tal como un hombre piensa, así es”. William James, el famoso profesor de Harvard, aseguraba: “El hombre puede cambiar toda su vida, con solo alterar su actitud mental”. Y tal vez el llamado más formidable a favor de esta teoría está en la cita bíblica: “Si vuestra fe fuera como un grano de mostaza, moverías montañas”.


Deje pues de referirse a usted en términos de desprecio. Niéguese a subestimarse, no sea su más duro crítico.


No se aplaste con el peso de sus pensamientos. No se menosprecie negando tontamente el poder maravilloso que Dios puso en usted. Usted debe verse con respeto y estimación, analizándose en busca de cualidades que desarrollar. Recuerde que usted es muy importante para usted. Y lo es para Dios.


LO NEGATIVO: Usar sus pensamientos en su contra, empequeñeciéndose absurdamente.
LO POSITIVO: Amarse, con un amor bueno que nos ayude a crecer y desarrollarnos.