Implicaciones globales

Las elecciones presidenciales del próximo 3 de noviembre en Estados Unidos tendrán gran influencia (como todas las elecciones de un nuevo presidente del país del norte) en muchos ámbitos geopolíticos alrededor del mundo.


En el escenario latinoamericano si Trump pierde la reelección podría modificarse el apoyo irrestricto que han mostrado los republicanos a regímenes como el de Honduras y por otra latitud, con la llegada de Biden, podría acentuarse y quizá ampliarse las relaciones diplomáticas que dejara encausadas el expresidente Obama con Cuba.


Las relaciones con China, Rusia, Irán, Israel, solo por mencionar algunos países, también tendrían un enfoque distinto, aunque no con cambios drásticos con la llegada a la oficina oval del candidato demócrata.


Igualmente en materia de cambio climático quizá observaríamos política distinta desde la Casa Blanca, con mayor compromiso con la ciencia, quizá un mejor manejo de la pandemia. Pero también en aspectos morales los demócratas no esperarían para influenciar políticas públicas oscuras para favorecer el aborto, abriéndose aún más al matrimonio igualitario de personas del mismo sexo, asuntos en los cuales los republicanos tienen postura conservadora, pro vida, y pro familia tradicional (tópico con los cuales concuerdo con estos últimos).


De ahí que las próximas semanas que cierran la campaña electoral serán cruciales no solo para el futuro del país del norte, sino de la economía global, las relaciones internacionales, el covid-19, el cambio climático, ya que –nos guste o no- el presidente de Estados Unidos ostenta influencia global con sus decisiones.


Todo apunta en las encuestas nacionales que se elegirá a Joe Biden, pero nadie puede descartar al presidente Trump quien en 2016 ganó en los estados claves a la senadora Clinton para alcanzar milagrosamente la victoria, de ahí que, los demócratas aun no pueden echar las campanas al aire.