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The New York Times

Ucrania busca impulsar un acuerdo con sorpresiva ofensiva en territorio ruso

La sorpresiva invasión ucraniana en una región fronteriza rusa desafía a Putin.

Foto: David Guttenfelder para The New York Times

Tropas ucranianas montadas en un tanque este mes en la carretera principal cerca de la frontera rusa en la región de Sumy, en Ucrania.

mié 21 de agosto de 2024

Por: Anton Troianovski,Andrew E. Kramer, Kim Barker y Adam Rasgon/The New York Times

Mientras preparaba en secreto una invasión a Rusia, el Presidente Volodymyr Zelensky de Ucrania envió en julio una señal muy diferente en público: quería conversaciones para poner fin a la guerra. Hablando con la BBC, dijo que tenía un plan para poner fin a la “etapa caliente” de la guerra este año. Envió a su Ministro de Relaciones Exteriores a un viaje sorpresa a China, una misión para mejorar la relación de Ucrania con el socio más importante de Rusia. Y presionó para que se celebraran reuniones internacionales, incluida una prevista para Qatar en agosto, en la que esperaba conseguir respaldo para las posiciones de Ucrania y allanar el camino para un acuerdo más amplio.

Sus propuestas se alejaron de los dos años en los que se negó a ofrecer cualquier indicio de concesiones ante una invasión rusa que muchos ucranianos creen que tiene como objetivo borrar a su País del mapa. Y fueron aún más sorprendentes cuando el 6 de agosto las fuerzas ucranianas entraron en la región rusa de Kursk, generando uno de los momentos más embarazosos para el Presidente Vladimir V. Putin en 30 meses de guerra.

Kiev está apostando a que la incursión le dará influencia para llegar a un acuerdo favorable con el Kremlin, incluso cuando su Ejército permanece a la defensiva en gran parte de la línea del frente en Ucrania. Los rusos que conocen a Putin esperan que él responda, creyendo que su Ejército tiene la ventaja.

Un diplomático involucrado en las conversaciones dijo que funcionarios rusos pospusieron una reunión prevista para este mes en Qatar para negociar un acuerdo en el que ambas partes cesarían los ataques a la infraestructura energética de la otra parte. En comentarios reportados por los medios estatales rusos, el asesor de política exterior de Putin, Yuri Ushakov, dijo: “En la etapa actual, dada esta acción, no vamos a conversar”.

Dos ex altos funcionarios rusos cercanos al Kremlin, que hablaron bajo condición de anonimato, dijeron que creían que las perspectivas de conversaciones sobre un alto el fuego se habían vuelto más remotas. Uno dijo que el enfoque de Putin ahora “no es la paz, sino la venganza”.Para muchos ucranianos, el enfoque de Putin nunca ha sido la paz, sino más bien el dominio total de su País.

“Es muy difícil imaginar la paz en nuestra era a menos que Rusia pierda”, dijo Yaroslav Yurchyshyn, miembro del Parlamento de Ucrania. “La única solución para cualquier cosa con Rusia es: que paguen”.

Llevar la guerra a Rusia

Los funcionarios ucranianos insisten en que las actividades diplomáticas públicas de Zelensky este verano, junto con su planeación de la ofensiva en Kursk, fueron dos aristas de la misma estrategia.

En junio, Zelensky encabezó una reunión de 92 países en Suiza destinada a ganar apoyo global para su visión de una “paz justa y duradera”. El plan, como se esbozó, significaría la membresía de Ucrania en la OTAN, una retirada total de Rusia y procesar a rusos por crímenes de guerra. Pero China faltó a la cumbre y algunos de los principales países no occidentales presentes, entre ellos India, Indonesia, Arabia Saudita y Sudáfrica, se negaron a firmar la declaración conjunta. Un problema clave fue que Rusia no fue invitada; cualquier conversación de paz, dijeron, debía involucrar a ambas partes.

Los funcionarios ucranianos han insistido en que la diplomacia y llevar la guerra a Rusia no son esfuerzos contradictorios.

“Para involucrar a Rusia en un proceso de negociación justo, los rusos deben enfrentar derrotas tácticas en el campo de batalla”, dijo Mykhailo Podolyak, un alto asesor presidencial, el 6 de agosto, día que comenzó la incursión en Kursk. “A medida que se acumulen estas derrotas, el malestar social comenzará dentro de Rusia”.

Una empresa encuestadora rusa controlada por el Estado, FOM, publicó los resultados de una encuesta el 16 de agosto en los que el 45 por ciento de los encuestados dijo que quienes los rodeaban estaban “ansiosos”, un aumento de 12 puntos respecto a dos semanas antes.

Pero los rusos que conocen a Putin dijeron que dudaban de que la incursión en Kursk y cualquier zozobra pública pudieran obligarlo a cambiar de rumbo. Rusia continúa dominando gran parte del frente en Ucrania, acercándose a la ciudad estratégicamente importante de Pokrovsk.

Putin no ha dicho nada sobre la incursión desde una reunión de crisis televisada el 12 de agosto, cuando cuestionó si tenían algún caso las negociaciones con Ucrania.

“Aparentemente el enemigo está tratando de mejorar sus futuras posiciones negociadoras”, dijo Putin. Afirmó, sin pruebas, que Ucrania estaba disparando contra civiles y añadió: “¿De qué hay que hablar con ellos?”.

Constant Méheut, Evelina Riabenko y Stanislav Kozliuk contribuyeron con reportes.

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