Costa Rica pone en jaque el comercio de la región

Desde este día no permitirá el ingreso de choferes extranjeros para evitar el COVID-19.Transportistas de Panamá y Nicaragua piden bloquear a Costa Rica.

El Gobierno de Costa Rica desde hoy cierra sus fronteras a choferes que transportan carga desde cualquier país de Centroamérica.
El Gobierno de Costa Rica desde hoy cierra sus fronteras a choferes que transportan carga desde cualquier país de Centroamérica.

San Pedro Sula.

Cuando la mayoría de habitantes de Centroamérica cumple dos meses de confinamiento, el Gobierno de Costa Rica, liderado por Carlos Alvarado Quesada, instala hoy una barrera al libre tránsito de mercancías a través de sus fronteras terrestres en detrimento del comercio y, consecuentemente, de la seguridad alimentaria de la región en un momento de crisis.

El pasado viernes, el Gobierno de Alvarado Quesada aprobó dos decretos ejecutivos (42351-H y 42350-MGP-S) que tienen como objetivo evitar el ingreso al territorio nacional de transportistas extranjeros que trasladan mercancías para evitar la importación de nuevos casos de COVID-19.

Con estas nuevas disposiciones, los choferes que conduzcan camiones cargados con productos de Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Panamá no podrán cargar o descargar dentro de Costa Rica, deberán entregar o recibir los contenedores en la frontera.

$2,200 millones
Costa Rica, después de Guatemala, es el segundo país que más importa mercancías de Centroamérica.

Los choferes extranjeros tendrán que hacer un “enganche” o “desenganche” de los contenedores, como le llama el Gobierno costarricense, o entregar el cabezal o camión (luego de desinfectarlo) a un conductor costarricense.

En un comunicado de prensa, el Gobierno de ese país arguyó que hasta el fin de semana “ha rechazado el ingreso de 31 transportistas extranjeros, quienes han dado positivo de contagio por COVID19, impidiendo su ingreso al país desde la frontera norte, en los puestos Peñas Blancas y Tablillas”. Tras la aprobación de esos dos decretos, seis organizaciones empresariales de Costa Rica expresaron sus “preocupaciones” por las medidas que “pueden generar trastornos en la logística internacional de transporte terrestre con afectaciones que (…) no son parte de los objetivos buscados por la administración”.

$2,321 millones
Honduras es el país que más productos le vende a Centroamérica. Las exportaciones superan los $2,200 millones.

Para la Cámara Costarricense de la Industria Alimentaria (Cacia), Cámara de Comercio Exterior (Crecex), Cámara Nacional de Agricultura y Agroindustria (Cnaa) y otras organizaciones, “Centroamérica representa el destino de la mayor cantidad de tipos de productos de todos los sectores exportadores; por tanto, la afectación del transporte terrestre tiene una seria ramificación sobre todo el ecosistema económico nacional y regional”.

Desde la perspectiva logística inmediata, argumentan esas organizaciones, “los puestos fronterizos terrestres no tienen las condiciones mínimas de infraestructura para hacer el desenganche de furgones o semirremolques, lo cual no solo constituye un problema logístico per se y un incremento considerable en los costos, sino que abre un portillo muy peligroso para la contaminación de mercancías con productos ilícitos, que pone en riesgo la cadena de frío necesaria en productos de primera necesidad como alimentos y medicamentos. Estos son elementos que no se pueden perder de vista”.

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El año anterior, las exportaciones regionales ascendieron a unos $10,000 millones.

Las decisiones del Gobierno de Alvarado Quesada, que quiebran la facilitación comercial promovida por la Organización Mundial del Comercio (OMC), no solo preocupan a los empresarios ticos, siembran incertidumbre en toda la región y crean tensiones que podrían desembocar en la imposición de medidas similares de sus homólogos. Estas aislarían a Costa Rica.

Para José Adán Aguerri, presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) de Nicaragua y presidente de la Federación de Entidades privadas de Centroamérica y Panamá (Fedepricap), el Gobierno costarricense no agotó las instancias regionales para tomar medidas que ponen en precario la cadena logística de abastecimiento de productos esenciales en la región.

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Con esta medida, según organizaciones empresariales, el comercio experimentará una contracción que afectará a todo el istmo.

“Hay tres aristas en esto. Estas medidas debieron haber sido consensuadas entre dos diferentes países y con los sectores afectados. Existe la institucionalidad centroamericana, como Sica (Sistema de la Integración Centroamericana) y Sieca (Secretaría de Integración Económica Centroamericana), y existe el comité consultivo de la integración en el que estamos los sectores que tenemos que ser consultados. Son medidas que tomaron de manera unilateral, no tomaron en cuenta país, ni sectores afectados. Eso contraviene el derecho comunitario que tenemos en la región y el acuerdo de facilitación del comercio (de OMC)”, criticó Aguerri durante una entrevista con Diario LA PRENSA.

El empresario nicaragüense explicó que el Gobierno de Costa Rica defiende las medidas con el argumento de que “no interrumpe el comercio”; pero en la realidad distorsiona el sistema logístico que está compuesto en su mayoría por transportistas “unitarios” y no por grandes empresas.

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“La medida causará desabastecimiento de alimentos y medicinas”: José Adán Aguerri,presidente de Fedepricap

“La mayoría de transportistas de Centroamérica son unitarios. Ellos no le van prestar el furgón a otro transportista. El transportista, por ejemplo, firma un contrato para tomar una carga en Guatemala y entregarla a una empresa en Costa Rica. Con la nueva medida, el transportista tendría que bajarse de su unidad y entregárselo a otro transportista que no conoce. Ese otro transportista no tiene responsabilidad sobre esa carga”, ejemplificó. Aguerri advierte que la medida del Gobierno de Alvarado Quesada ya comenzó a desestabilizar el sistema logístico regional “porque los transportistas de Panamá y Nicaragua están exigiendo a los Gobiernos que le cierren las fronteras a Costa Rica”.

“Esto causará un problema de desabastecimiento de alimentos y salud pública. En los últimos días hay filas de transportistas, aglomeración de transportistas en la frontera de Costa Rica por las medidas que están tomando. Hay que entender que el comercio con Costa Rica en este momento es de productos esenciales y no de lujo. Se transportan alimentos, medicinas y productos de limpieza”, dijo.

Desde el punto de vista de Helui Castillo, gerente de política comercial el Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep) y directora ejecutiva de Fedepricap, en los próximos días, de mantener esas medidas, “podría interrumpirse el flujo de alimentos y medicinas”.

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“El gobierno de Costa Rica causará un impacto muy fuerte en la región”: María Antonia Rivera, secretaria de Desarrollo Económico

“Estamos bastante preocupados por la decisión unilateral que tomó la hermana república de Costa Rica. Cerrar las fronteras de esta forma causará retrasos y problemas en el proceso comercial de la región”, dijo. Con el ánimo de evitar que la medida costarricense provoque una crisis regional, Honduras convocó para este día al Consejo de Ministros de Integración Económica (Comieco), informó María Antonia Rivera, designada presidencial y secretaria de Desarrollo Económico.

“Costa Rica está prohibiendo el ingreso de ciudadanos extranjeros y transportistas de carga. Desde el inicio, a nivel regional, habíamos acordado mantener el ingreso del transporte para asegurar el suministro de alimentos en la región, pero Costa Rica tomó otra decisión”, dijo Rivera.

“Entendemos y respetamos las medidas sanitarias de Costa Rica, pero aquí queremos buscar un mecanismo que blinde las medidas sanitarias mediante un protocolo regional de bioseguridad sanitaria. Que sea armonizado en la región para no crear un conflicto en el Mercado Común Centroamericano”, refirió.

Rivera espera que este día los países acepten la instauración de un “protocolo de bioseguridad único”, pues, de lo contrario, “la región tendría problemas porque los países pueden imponer medidas de reciprocidad”.

La Prensa