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Con ocote y candiles siguen alumbrándose hondureños

Según el estudio, 38,944 personas siguen usando ocote, 52,402, velas, y 56,682 candiles o lámparas.

La Enee registra en su página web que solo atiende al 81% de toda la población.
La Enee registra en su página web que solo atiende al 81% de toda la población.

Tegucigalpa.

La oscuridad en muchos hogares de Honduras sigue siendo el manto que los arropa cuando el sol se esconde y le da paso a la noche. A partir de ese momento en muchos hogares del país no tienen más opción que alumbrarse con rajas de ocote, candiles y velas, y esperar que un día la luz ilumine sus moradas.

La última encuesta del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) señala que al menos 38,944 hogares utilizan el ocote para alumbrarse, 52,402 hacen acopio de velas de cera, grasa o parafina, y en unas 56,682 casas utilizan candiles y lámparas de keroseno.

Al no contar con el servicio de energía eléctrica, estas familias están privadas de contar con otros servicios básicos, como el derecho a tener una refrigeradora, un radio, un televisor o cualquier aparato pequeño que podrían comprar.

Según el INE, hay 67,539 hogares que disponen de energía solar y lo han logrado porque disponen de algunos recursos o han sido beneficiados con proyectos sociales.

Plantas generadoras

Un total de 4,064 hogares reciben el suministro de energía con plantas generadoras propias y unas 3,945 familias cuentan con un servicio privado colectivo.

31,544 viviendas se iluminan con otros medios que no especifica la encuesta de hogares.

En resumen, la encuesta de Hogares y Servicios Múltiples registra de 2.2 millones de viviendas, de las cuales la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (Enee) atiende al menos 1.8 millones, equivalente a un 88% de cobertura. Para cubrir el restante 12% sin cobertura, la Enee tiene como meta ir ampliando sus servicios anualmente a razón de un dos y tres por ciento que se está ejecutando con dificultades por los problemas financieros que la tiene sumida en una crisis financiera.

Pero la exclusión del servicio eléctrico no se circunscribe únicamente al área rural, pues resulta que en la región urbana también hay muchos hogares que utilizan medios alternativos para alumbrar sus viviendas.

El estudio indica que en la región urbana aún hay 9,127 casas que se iluminan con velas, 1,422 con candil, 524 con ocote y 3,068 hogares con otros sistemas de iluminación.

La encuesta registra que en la capital, Tegucigalpa, 747 hogares se iluminan con velas y 467 con otros métodos de alumbrado.

San Pedro sin ocote

En San Pedro Sula la encuesta no registra hogares que utilizan ocote, candil o velas.

El resto del sector urbano registra que en 8,381 viviendas se utilizan velas, 1,422 usan candil o lámparas de gas y 524 hacen uso del ocote, mientras que 2,601 viviendas se las arreglan con otros sistemas de iluminación.

En el caso de San Pedro Sula sí hay alrededor de 393 viviendas que han resuelto el problema de iluminación con un servicio privado colectivo, es decir, que se unen para comprar plantas de suministro.

La ausencia de la Enee en muchos lugares del país mantiene abierto el negocio de energía solar, el que resulta un poco cómodo para las familias si se trata solo de iluminación, ya que para otros aparatos es más costoso.