Estaría bien que las mujeres nos metamos hielo en la vagina para obtener placer sexual, mi amante me lo pidió y sigo pensándolo, creo que lo haré.
Antes de responderle créame que es un juego que ya deberían estarse anotando los incautos y por qué les sugiero el “jueguito”. Primero acerca de la creatividad que nuestro cerebro llega a desarrollar; haré una comparación mencionando un juego parecido que ya está ganando algunos adeptos. Me refiero al clásico juego del conito de chocolate o vainilla el cual trabaja desde los labios jugosos y ardientes de la mujer hasta llegar a la cima del glande y que en el mundo europeizado se denomina “camino a los Alpes”.
De todas maneras va a encender primero el chispazo, después la fogata y por ultimo las llamas del amor erótico mientras estemos dispuestos con nuestra pareja a hacerla (le) sentir bien y que perciba nuestro lenguaje sexual como el elemento más importante en nuestra relación. Y a las señoras les menciono un aspecto y es el relacionado con lo que la estimada lectora es frente a su pareja, ella habla de su “amante” el cual es su esposo; ponga atención, por eso en un buen porcentaje de casos existen las infidelidades. Sin ánimo de justificarlas y, es el hecho de que ella está dispuesta a llevar a la práctica tal conducta con el objetivo de retener a “su esposo”.
Pero bien, todo deberá siempre ser concertado entre ambos, ya que en la relación usted no tiene por qué sentirse obligada a llevar a cabo todas las peticiones de su marido. Y finalmente le responderé, el hielo en los genitales ya sea en la vagina o en el ano no provoca ningún daño ni ninguna secuela física en esa región.
Debemos cuidar que por supuesto ese pedazo de hielo no sea mayor a tres cuartas partes más de la capacidad de elasticidad del espacio en donde entrará. En los primeros cinco minutos ya casi será un objeto convertido en agua refrescante y saludable que usted sentirá desde ahora en adelante como un jueguito deseable de practicar. Siempre será un estimulante que provocará una sonrisa erotizada.