Diabetes, insuficiencia cardíaca y enfermedad renal impactan calidad de vida de hondureños

La diabetes mellitus, insuficiencia cardíaca y enfermedad renal crónica son las enfermedades que más se han incrementado en la población mundial en los últimos años

  • 04 jul 2024
Honduras

El término enfermedades no transmisibles se refiere a un grupo de afecciones que no son causadas por una infección aguda, es decir, que su impacto en la salud es a largo plazo, lo que implica una necesidad de tratamiento y cuidados prolongados.

La insuficiencia cardíaca, diabetes mellitus, y enfermedad renal son algunas de las enfermedades crónicas no transmisibles que han tenido un crecimiento exponencial durante las últimas décadas; además, son la principal causa de muerte y discapacidad entre la población mundial, de acuerdo con datos oficiales de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

La diabetes mellitus es un trastorno en el que el organismo no produce suficiente cantidad de insulina o no responde normalmente a la misma, lo que provoca que las concentraciones elevadas de azúcar (glucosa) en sangre. Los síntomas de la diabetes pueden consistir en aumento de sed, producción de orina mayor a lo normal (micción), y las personas afectadas pueden perder peso incluso si no lo intentan.

Pacientes renales se toman los cuatro carriles de la CA-5

Actualmente, 537 millones de personas tienen este padecimiento, según el Atlas de la Diabetes . La misma fuente señala que, en Honduras, el 4.6% de la población sufre la enfermedad.

La especialista en endocrinología, doctora Dinora Rosales, comentó que las razones por las que se genera el incremento de la diabetes mellitus son la alimentación deficiente y la carencia del hábito de hacer ejercicio todos los días, sumado a si tenemos familiares -en primer grado- que padezcan la enfermedad.

La prevalencia por insuficiencia cardíaca alcanza el 1% en América Latina, esta cifra tiende a ser mayor en individuos de edad avanzada. Esta condición se produce cuando la acción de contracción o de relajación del corazón es inadecuada, por lo general porque el músculo cardíaco está débil, rígido o ambas cosas. Trastornos como la arritmia, enfermedad de las válvulas y músculo cardíacos, afectan al corazón causando esta deficiencia.

En un primer momento la mayoría de las personas no tienen síntomas; la dificultad respiratoria (disnea) y el cansancio se desarrollan gradualmente a lo largo de días o de meses. A medida que el bombeo del corazón se vuelve menos eficaz, la sangre puede acumularse en otras zonas del cuerpo como los pulmones, hígado, tracto gastrointestinal, al igual que en brazos y piernas; al paciente que sufre de estos síntomas se le diagnostica con una insuficiencia cardíaca congestiva.

Mientras que la enfermedad renal crónica es la disminución lenta y progresiva (a lo largo de meses o años) de la capacidad de los riñones para filtrar los productos metabólicos de desecho presentes en la sangre.

Una enfermera revisa el funcionamiento de una máquina de hemodiálisis mientras el pacoente recibe su tratamiento.

En la región centroamericana afecta entre el 10% y 16% de la población y en personas diabéticas está presente en el 20 y 40 por ciento de pacientes. Las causas principales son la diabetes y la hipertensión arterial.

Los síntomas pueden incluir micción nocturna, fatiga, náuseas, sensación de picazón que provoca el deseo de rascar la piel (prurito), espasmos y calambres musculares, pérdida de apetito, confusión, dificultad para respirar e hinchazón corporal (con mayor frecuencia en las piernas).

Por su parte, el especialista en endocrinología, doctor Jorge Daniel Novoa, advierte que la primera causa de insuficiencia renal es la diabetes y la segunda es la hipertensión arterial. Existen medicamentos que pueden retrasar la progresión en el padecimiento y definitivamente es un manejo integral, incluyendo alimentación y ejercicio.

“Los tres padecimientos frecuentemente coexisten, y cada uno de ellos empeora el pronóstico del otro; sin embargo, no necesariamente un mismo paciente va a padecer de los tres al mismo tiempo. En el caso de los pacientes que ya padecen alguna de las tres, es importante seguir las recomendaciones y chequeos que el médico tratante indique, de esta manera se mantendrán controlados los factores que pudieran incidir en los otros dos padecimientos”, explicó el Gerente Médico de Asofarma, Alejandro Salvatierra.

Tratamientos innovadores

Existen soluciones innovadoras que brindan una mejor calidad de vida a pacientes que padecen una, dos o las tres enfermedades, se trata de Dapagliflozina, un inhibidor SGLT2 selectivo y reversible muy potente que, en todos los casos, disminuye la mortalidad.

De acuerdo con el doctor Salvatierra “algunos de los beneficios que se pueden mencionar en este nuevo tratamiento en insuficiencia cardíaca es la disminución de ingresos a hospitales y consultas a emergencias. En insuficiencia renal crónica evita que la enfermedad progrese a tal punto que disminuye la cantidad de pacientes que necesitan un trasplante renal o que lleguen a necesitar diálisis y en la diabetes mellitus previene las complicaciones, particularmente, las del corazón y riñones”.

La prevalencia de las tres enfermedades está incrementándose como consecuencia del envejecimiento de la población, del aumento de la obesidad y de la prolongación moderada de la sobrevida de las personas afectadas. La prevención es fundamental para evitar estos padecimientos, por lo que se recomienda hacer regularmente actividad física, por lo menos 150 minutos a la semana; consumir alimentos saludables, controlar el estrés, evitar el consumo de alcohol y el tabaquismo.

Es recomendable tratar y controlar las afecciones como la enfermedad de las arterias coronarias, la presión arterial alta y la obesidad. Así como consultar a su médico de cabecera para evaluaciones periódicas y prevenir el desarrollo de estas enfermedades frecuentes.