La ‘jugada’ de Francisco Oropeza para evitar la pena de muerte tras acribillar hondureños
Francisco Oropeza se había declarado no culpable poco después de su captura.
- Actualizado: 02 febrero 2025 /
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1 / 10Francisco Torres Oropeza, el mexicano acusado de asesinar a cinco hondureños en el condado de San Jacinto, Texas, la noche del 28 de abril de 2023, se declaró culpable con el objetivo de evitar la pena de muerte.
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2 / 10Oropeza, quien en múltiples audiencias insistió en su inocencia, cambió su postura ante el Tribunal de Distrito 411 y aceptó su responsabilidad.
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3 / 10Como parte del acuerdo con la fiscalía, renunció a su derecho a un juicio con jurado y a cualquier apelación, lo que le permitió librarse de la inyección letal a cambio de cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional.
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4 / 10El juez Albert Mcckaig Jr., magistrado retirado del condado de Waller, dictó la sentencia que lo mantendrá en la División Institucional del Departamento de Justicia Penal de Texas por el resto de su vida.
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5 / 10La condena de cadena perpetua sin opción de salir en libertad fue producto de varias reuniones entre la fiscalía y las familias de las víctimas, quienes fueron consultadas sobre el castigo.
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6 / 10“Oropeza no volverá a respirar aire libre el resto de su vida, y el condado de San Jacinto nunca tendrá que preocuparse de que sea una amenaza para ninguno de sus ciudadanos”, declaró el fiscal de distrito Todd Dillon.
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7 / 10Además, el funcionario aclaró que Oropeza no podrá ser deportado a México, sino que morirá en prisión.
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8 / 10Por su parte, su abogado defensor, Anthony Osso, confirmó que su estrategia siempre fue evitar que el caso llegara a juicio, ya que en un condado de 27,878 habitantes, con tanta presión mediática, no se garantizaba un juicio imparcial.
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9 / 10Oropeza fue acusado de asesinar a: Daniel Enrique Lazo (9 años) Jonathan Cáceres (18 años) Diana Velásquez (21 años) Sonia Guzmán (28 años) Obdulia Molina (31 años)
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10 / 10Desde su primera audiencia el 10 de agosto de 2023, Oropeza se declaró no culpable. Sin embargo, tras meses de prisión y ante la inminente posibilidad de una sentencia de muerte, decidió confesar y aceptar la cadena perpetua para salvar su vida.