Incendios y caos en Francia: la razón detrás de las protestas que sacuden Lyon
Francia vive una jornada de disturbios en Lyon con incendios, saqueos y 160 detenidos. Conoce por qué protestan contra el alto costo de la vida
- Actualizado: 18 de octubre de 2026 a las 14:32 -
Incendios, saqueos y enfrentamientos con las fuerzas del orden marcaron una jornada de protestas contra el alto costo de la vida en Francia, que dejó graves daños materiales en el centro de Lyon. Entre las estructuras afectadas figura la histórica Oficina de Turismo, cuyo edificio quedó reducido a un cascarón humeante tras ser incendiado por encapuchados.
La mañana de este domingo 18 de octubre, decenas de personas se congregaron en la emblemática plaza Bellecour para observar los restos del inmueble, que durante 174 años formó parte de la historia de la ciudad. Sobre sus muros ennegrecidos todavía permanecían las banderas de Francia y de la Unión Europea, chamuscadas por las llamas.
"¡No puede ser! ¡Qué han hecho!", lamentó Dominique, una mujer mayor que observaba los daños y reprochaba la actuación de quienes participaron en los disturbios del sábado. Para los habitantes, la destrucción del edificio representa una pérdida que va más allá de los daños materiales.
"Se ha ido una parte de nuestra historia", expresó Pierre, un hombre de unos 30 años, al recordar que el antiguo pabellón militar había resistido incluso durante la Segunda Guerra Mundial.
El incendio no fue el único rastro de violencia que quedó en el centro de Lyon. En las calles aledañas a la plaza Bellecour, numerosos establecimientos comerciales amanecieron saqueados, con escaparates destruidos, estanterías volcadas y mercancía desaparecida.
Entre los negocios afectados se encuentra una tienda de Zara, cuyo interior quedó completamente devastado. Detrás de los cristales rotos, sobre los que alguien escribió «Free Palestine» (Palestina libre), solo se observaban estantes destrozados y restos de mercancía, mientras las prendas habían sido robadas.
Una tienda de la marca New Balance y un establecimiento de bisutería también sufrieron saqueos. «No ha quedado nada de nada», lamentó el propietario de este último negocio, quien reconoció que todavía no podía calcular la magnitud de las pérdidas económicas.
Las oficinas de la compañía telefónica Orange tampoco escaparon de los ataques. Aunque los dispositivos móviles estaban protegidos, los saqueadores consiguieron llevarse baterías y otros artículos. Durante la mañana, trabajadores de limpieza y reparación intentaban retirar los escombros y recuperar la normalidad en las calles comerciales.
Los disturbios se produjeron en el contexto de una jornada nacional de protestas contra la carestía de la vida. La manifestación principal estaba prevista para las 2:00 de la tarde del sábado en la plaza Bellecour, donde se esperaba la participación de decenas de miles de personas; sin embargo, los actos violentos estallaron antes de su inicio e impidieron que la movilización se desarrollara según lo previsto.
Durante varias horas, el centro de Lyon se convirtió en escenario de persecuciones y enfrentamientos entre grupos violentos y las fuerzas de seguridad. Las explosiones y las sirenas alteraron la tranquilidad habitual de la ciudad, mientras las autoridades trataban de contener los disturbios y los saqueos.
La Prefectura de Lyon informó el sábado que 160 personas habían sido detenidas, de las cuales 124 eran mayores de edad. Las cifras reflejan la magnitud del operativo policial desplegado en medio de una jornada que terminó marcada por la violencia y la destrucción de establecimientos y espacios históricos.
Los daños materiales y los saqueos abrieron un nuevo frente de tensión entre las autoridades locales, los comerciantes y los residentes afectados. El alcalde ecologista de Lyon, Grégory Doucet, visitó la plaza Bellecour la mañana del domingo junto al prefecto del Ródano, pero, según el diario Le Progrès, fue abucheado por un grupo de vecinos y comerciantes.
Los afectados exigieron medidas urgentes de apoyo para los negocios perjudicados y cuestionaron las alianzas políticas del alcalde con La Francia Insumisa, partido de izquierda radical al que algunos señalan por su supuesta responsabilidad política en el clima de confrontación. Estas acusaciones forman parte de la disputa política desatada tras los disturbios y no establecen, por sí mismas, quién organizó los actos violentos.
Mientras continúan las labores de limpieza y evaluación de daños, Lyon intenta recuperarse de una jornada que dejó un edificio histórico incendiado, comercios saqueados y decenas de detenidos. Las consecuencias económicas y políticas de los disturbios siguen siendo motivo de preocupación para los habitantes y los propietarios de los establecimientos afectados.