“El amor no duele”: el último mensaje que la doctora tiktoker dejó en redes antes de su muerte
La doctora tiktoker Cristina Ramos Argüello fue hallada sin vida en su departamento. En redes sociales compartía aspectos de su vida y trabajaba en centros hospitalarios de Coatzacoalcos, Veracruz.
- Actualizado: 18 de octubre de 2026 a las 16:13 -
La doctora tiktoker Cristina Ramos Argüello, de 34 años, fue localizada sin vida el jueves en el departamento que rentaba en el fraccionamiento Santa Cecilia, en la zona poniente de Coatzacoalcos, Veracruz, luego de que sus familiares y personas cercanas perdieran comunicación con ella.
“Un día despiertas y te das cuenta que el verdadero amor no duele, construye, no confunde, no lastima, gracias por mostrarme que amar no es sobrevivir”, escribió la médica cirujana en sus redes sociales al reflexionar sobre el amor y una relación sentimental.
El mensaje cobró relevancia después de conocerse su muerte, un caso que ha generado consternación entre sus compañeros de trabajo y las personas que seguían sus publicaciones en plataformas digitales.
Cristina era conocida por su actividad en redes sociales, donde compartía aspectos de su vida personal, viajes y momentos de celebración. Su presencia digital también ha contribuido a que su historia se difunda tras el crimen.
De acuerdo con los primeros reportes, la doctora presentaba varias heridas aparentemente provocadas por un arma blanca. Las circunstancias de la agresión y la causa de su muerte deben establecerse mediante las investigaciones periciales.
La Fiscalía General del Estado de Veracruz investiga el caso bajo el protocolo de feminicidio, con el objetivo de esclarecer lo ocurrido e identificar las responsabilidades penales que correspondan.
Entre los señalados en las versiones difundidas sobre el caso figura Lenin Salvador Córdoba Pérez, de 21 años, quien fue identificado como expareja sentimental de la médica y es señalado como principal sospechoso.
Cristina era originaria de Paso del Macho, Veracruz, y llegó a Coatzacoalcos en abril de 2025 para ejercer su profesión. Después de concluir su formación como médica cirujana, obtuvo una base laboral en el Hospital General de Zona número 36 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
Posteriormente, cuando fue inaugurado el Hospital Materno Infantil de Coatzacoalcos, la médica pasó a trabajar en ese centro asistencial, donde atendía a pacientes durante el turno nocturno.
Según la información proporcionada sobre su trayectoria, laboraba los lunes, miércoles y viernes, de medianoche a las 8:00 de la mañana, en el Hospital Materno Infantil del IMSS-Bienestar.
Además, prestaba sus servicios en la clínica del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), ubicada en el fraccionamiento Fovissste Segunda Etapa de Coatzacoalcos.
En ese centro médico trabajaba durante el turno matutino los martes, jueves y viernes, de acuerdo con los datos sobre sus actividades profesionales.
Sus compañeros la describieron como una médica inteligente, sensible y humana con sus pacientes. También destacaron su capacidad para realizar procedimientos quirúrgicos y su compromiso con la atención médica.
La cirugía laparoscópica era una de sus especialidades. Sus colegas resaltaron que tenía habilidades para manejar los instrumentos utilizados en este tipo de intervenciones.
Aunque Cristina hablaba poco de su vida sentimental con sus compañeros, en alguna ocasión les comentó que mantenía una relación con un joven universitario y que pensaba terminarla.
Según los testimonios atribuidos a sus colegas, la médica les habría manifestado que su pareja era celosa y posesiva. También habría expresado temor por su comportamiento, al que describía como agresivo.
En sus redes sociales, Cristina había compartido fotografías de viajes y celebraciones en las que aparecía con su novio, quien era considerablemente más joven que ella.
Sus compañeros señalaron que el joven no solía acompañarla a los convivios y festejos organizados por el personal médico. Lo que conocían de él provenía principalmente de los comentarios de la doctora y de las publicaciones que ella compartía.
Las versiones que vinculan el fin de la relación con el crimen forman parte de los antecedentes que han trascendido sobre el caso. Las autoridades deberán determinar si existe una relación entre esos señalamientos y la muerte de la médica.
Según los reportes difundidos sobre las investigaciones, Cristina habría sido atacada con un arma blanca en el baño de su departamento. También se ha señalado que intentó defenderse durante la agresión.
Las mismas versiones indican que el presunto agresor habría sufrido heridas cortantes en los brazos y que, después del ataque, acudió a una clínica situada en la avenida Zaragoza, en el centro de Coatzacoalcos, para recibir atención médica.
De acuerdo con esos relatos, el joven habría solicitado un vehículo mediante una aplicación para trasladarse al centro asistencial. Desde allí, presuntamente llamó a su hermana para pedirle que fuera a recogerlo y le dijo que se había cortado en su trabajo.
La hermana habría acudido a ayudarlo después de recibir la llamada. Según la versión atribuida a la familiar, el joven le explicó que se había lesionado mientras trabajaba.
Otro punto de la investigación es el cateo realizado en una vivienda vinculada a Lenin Salvador Córdoba Pérez, ubicada en la calle Bellavista, en la colonia Centro de Coatzacoalcos. Las versiones difundidas señalan que los investigadores encontraron indicios relacionados con el caso, aunque la información proporcionada no detalla oficialmente cuáles fueron las evidencias recolectadas.
Tras conocerse la muerte de la médica, sus familiares, incluida su madre, Delfina Argüello, viajaron a Coatzacoalcos para realizar la identificación formal del cuerpo.
El mensaje que Cristina dejó en redes sociales permanece como parte de su historia. Sus palabras sobre un amor que no debía confundir ni lastimar contrastan con las circunstancias de su muerte, mientras su familia, sus compañeros y quienes la seguían como doctora tiktoker esperan respuestas.