ICE, alcohol y estadios: los riesgos que enfrentan migrantes en el Mundial 2026
Carlos Pereira, líder comunitario hondureño en Florida y experto en temas migratorios, advierte que un arresto, un pleito, conducir bajo efectos del alcohol o intentar ingresar ilegalmente a un estadio puede afectar procesos migratorios actuales o futuros.
- Actualizado: 15 de junio de 2026 a las 10:34 -
El mundial de fútbol United 2026, organizado por Estados Unidos, México y Canadá, ya es una fiesta deportiva para millones de aficionados, pero también puede convertirse en un riesgo legal y migratorio para quienes no midan su comportamiento en los estadios, fanfests o celebraciones públicas. En la foto: una mujer se toma una foto con un aficionado de Suecia el domingo, antes del partido entre Suecia y Túnez en el estadio BBVA en Monterrey (México).
La advertencia fue hecha por Carlos Pereira, hondureño, presidente de Amigos Foundation, líder comunitario de los hondureños en Florida y experto en temas migratorios, quien ha conversado en reiteradas ocasiones con LA PRENSA sobre la situación de los inmigrantes en Estados Unidos.
Pereira fue claro: la pasión por el fútbol no debe llevar a ningún migrante a cometer una imprudencia que después pueda costarle su permanencia, su proceso legal o la posibilidad de obtener un beneficio migratorio en el futuro.
El experto recordó el caos ocurrido en la final de la Copa América entre Argentina y Colombia, en Miami, donde hubo aficionados que intentaron ingresar al estadio sin boleto, se registraron disturbios y varias personas terminaron arrestadas o expulsadas del recinto.
Ese antecedente, explicó, debe servir como una advertencia para el Mundial. En Estados Unidos, los estadios estarán bajo fuertes controles de seguridad y cualquier intento de ingresar de manera ilegal, alterar el orden o participar en una pelea puede terminar en un expediente policial. En la imagen, turistas conocen la cárcel de Alcatraz en San Francisco, California (Estados Unidos), durante el Mundial de fútbol 2026
Según Pereira, la presencia de agentes federales y de seguridad en los partidos no debe ser tomada a la ligera. Aunque parte del despliegue estará enfocado en seguridad nacional, control de multitudes y vigilancia de posibles amenazas, cualquier incidente puede abrir la puerta a una revisión migratoria si la persona detenida no tiene un estatus legal definido. Aficionandos de Colombia apoyan a su equipo en Guadalajara, México.
“No vale la pena arriesgar años de sacrificio por un partido, por un pleito o por una mala decisión de una noche”, es el mensaje que Pereira traslada a la comunidad migrante. En la foto aficionados en el encuentro Suecia y Túnez en el estadio BBVA en Monterrey (México).
El riesgo no es solo para quienes están indocumentados. También deben tener cuidado las personas con procesos migratorios pendientes, quienes esperan una cita, un ajuste de estatus, una residencia, una visa de trabajo o una futura naturalización. En la foto: Aficionados de Suecia en Monterrey, México.
Un arresto, aunque parezca menor, puede complicar un expediente. En muchos trámites migratorios se revisa la conducta de la persona, sus antecedentes y su historial reciente. Una falta cometida durante una celebración puede convertirse en el obstáculo que retrase o ponga en peligro un beneficio legal. En la foto: Aficionados de Suecia en Monterrey, México.
Pereira también hizo un llamado especial a los hondureños y otros inmigrantes que lleguen a trabajar durante el Mundial con visas temporales, como las H2. En su caso, la recomendación es cumplir estrictamente las reglas del contrato, respetar las instrucciones de los empleadores y evitar cualquier situación que pueda afectar su retorno al país o futuras oportunidades laborales en Estados Unidos. Aficionados en el encuentro Suecia y Túnez en el estadio BBVA en Monterrey (México).
Otro punto crítico es el consumo de alcohol. El experto advirtió que en Estados Unidos las normas sobre beber en público, manejar bajo los efectos del alcohol o involucrarse en desórdenes son estrictas y pueden tener consecuencias graves. En la foto: Aficionados mexicanos celebran triunfo en el partido inaugural en la ciudad de Toluca.
Conducir bajo la influencia de alcohol o drogas, conocido como DUI, puede afectar seriamente la vida migratoria de una persona. Dependiendo del estado, la reincidencia, los daños causados o las circunstancias del caso, una falta de este tipo puede convertirse en un problema mayor ante la justicia y ante las autoridades migratorias.
Pereira pidió a los aficionados no manejar después de beber, no “dormir la borrachera” dentro de un vehículo y usar transporte privado, taxi, aplicaciones o designar a una persona que no consuma alcohol. Aficionados mexicanos en las afueras del estadio Ciudad de México al que todos siguen llamando estadio Azteca.
También recordó que en muchas ciudades no se permite consumir bebidas alcohólicas en la vía pública con botellas descubiertas o en lugares donde la normativa local lo prohíbe. Lo que en algunos países latinoamericanos puede verse como una celebración normal, en Estados Unidos puede ser considerado una infracción.
El nacionalismo deportivo es otro factor de riesgo. Las discusiones entre aficionados, las provocaciones por camisetas, banderas o resultados pueden escalar rápidamente. La recomendación de Pereira es sencilla: si hay tensión, lo mejor es retirarse. En la foto, aficionado de Qatar.
El Mundial tiene espacios públicos para aficionados, conocidos como fanfests, donde se transmiten partidos y hay actividades masivas. Pereira no descarta que sean lugares seguros para disfrutar, pero insiste en que no son recomendables para quienes pierden el control con facilidad, beben en exceso o reaccionan mal ante una provocación. En la foto, un aficionado de Qatar.
El experto insistió en que la comunidad hondureña y latina debe entender que el sistema de seguridad en Estados Unidos funciona de forma distinta. Un incidente público no termina necesariamente con una simple llamada de atención; puede terminar en arresto, corte, antecedentes y, para un migrante, en una consecuencia de por vida. En la foto, aficionados mexicanos en el partido inaugural en su país.
La advertencia de Pereira no busca sembrar miedo, sino prudencia. El Mundial puede disfrutarse, pero con responsabilidad, respeto a la ley y plena conciencia de que un error en un estadio, en una fiesta o detrás del volante puede cambiar el futuro migratorio de una persona.
“El fútbol es una fiesta, pero ningún partido vale más que la estabilidad de una familia”, resume el mensaje que el líder comunitario envía a los inmigrantes antes del Mundial.
Carlos Pereira, líder comunitario hondureño en Florida y experto en temas migratorios, pidió prudencia a los inmigrantes que asistirán a partidos, fanfests o reuniones masivas durante la Copa del Mundo.