“Si nuestra mente está sana, definitivamente vamos a funcionar”

El uso descontrolado de aparatos electrónicos, no comer saludablemente ni ejercitarse así como no saber administrar las emociones están pasando factura a los jóvenes y niños. Muchos problemas detonan en casa.

Foto: Franklin Muñoz

El reconocido motivador y docente, Dagoberto Arguijo aconseja a los padres a estar pendiente de cada cosa que sus hijos hacen, que muchos ni se percatan que se están desvelando y llegando irritados a la escuela por no tener descansos adecuados, y por el uso excesivo de aparatos electrónicos.

mié 12 de junio de 2024

San Pedro Sula. Dagoberto Arguijo es coach de vida, pedagogo, psicólogo y el responsable de elevar el ánimo de muchos futbolistas en Honduras, además es pastor y director de la escuela bilingüe Grace Christian Academy de la Capital Industrial de Honduras.

Por su experiencia ha podido comprobar cómo el excesivo uso de aparatos electrónicos está dañando la química cerebral de los niños y adolescentes causando desequilibrios graves en los pequeños.

_¿Qué es la salud mental?
Es el andamiaje del ser humano. Todo radica en la mente y si nuestra mente está sana, definitivamente vamos a funcionar, vamos a operar con todas las facultades y factores que nos permitan desempeñarnos de la mejor manera. La gente cuida mucho el cuerpo a veces, pero descuidan la mente y el famoso principio del filósofo griego antiguo decía, mente sana, cuerpo sano. Yo creo que es un tema de verlo con mucho equilibrio porque la salud mental prácticamente es lo más significativo en el desarrollo, en el funcionamiento de una persona.

$!<b>Arguijo señala que la química del cerebro se altera por el uso inmoderado de celulares, además, la hormona del estrés, el cortisol, hace estragos en el organismo.</b>

_¿Cómo la salud mental, tanto de adultos, pero sobre todo de los niños, se está viendo afectada?
Yo trabajo prácticamente en un contexto donde hay mucho adolescente y niños. Tanto en el contexto deportivo como académico, uno puede encontrar ya diferentes comportamientos que tienen que ver con daños severos que se han ido generando a lo largo de los años, y nos encontramos con adolescentes prácticamente ya con indicios fuertes de depresión, de diferentes síntomas que tienen que ver con la afectación de la salud mental.

Creo que es generado mucho por el contexto, porque ha habido poca educación, entonces es sorprendente encontrar chicos de 13, 14 años, incluso niños de 10 años ya padeciendo situaciones que algunas veces no son detectables por el padre y las personas que rodean a estos niños, porque pueden llegar a considerarse incluso comportamientos habituales o normales, y eso es peligroso.

_¿Qué signos de alarma son esos para que los padres los reconozcan?Creo que esta entrevista y este trabajo periodístico son muy importantes, porque va a generar mucha educación para sonarle la campanita de alarma, de alerta a los padres de familia y a los que trabajamos con adolescentes y niños. Para empezar en las instituciones que asesoro y lidero a nivel educativo, les pido que prohíban el uso del teléfono durante las clases.

De hecho, el alumno no debe llevar teléfono, porque ya estuvo prácticamente, antes de llegar a clases, sin importar la edad, estuvo en contacto demasiado tiempo con la pantalla, con el dispositivo, literalmente ese alumno está sobreactivado neurológicamente, cognitivamente, sufre una alteración en el tema de la dopamina, y al tener elevada su dopamina, literalmente ya no es enseñable.

_¿Cómo los afecta esto?
Su capacidad de atención focalizada o atención periférica se daña totalmente, entonces creo que los dispositivos celulares son uno de los enemigos más grandes del niño, del adolescente en este tiempo, padres que no se percatan que el alumno se durmió hasta las 2:00, 3:00, 4:00 de la mañana, navegando en su dispositivo, prácticamente llega a clases primeramente con sueño, fatigado, no descansó el niño, no durmió, con una alteración increíble, una sobre estimulación, cognitiva, cerebral, neurológica, pero también con su cortisol arriba.

_¿Qué es el cortisol?
De alguna manera, está muy de moda el cortisol. Los que estamos hablando del tema de la psicología, de la salud mental, no podemos evitar hablar del cortisol, porque es una hormona que genera estrés, de hecho es considerada la hormona del estrés. Por ahí está escondidita en los riñones, por toda la alteración que produce a nivel del sistema central nervioso, a nivel de todo el sistema de enfoque, de atención. Es difícil enseñarle a un niño, en un aula de clases sin importar la edad, porque está irritado. Mamá le dice, guarde sus juguetes, y responde ‘no quiero’, y tira los juguetes, y ni siquiera el mismo niño se entiende, pero es una reacción neuroquímica generada en su cerebro por toda la sobre estimulación de los dispositivos.

_¿A qué vamos, estamos inmersos en la tecnología, ahora en la inteligencia artificial?
Sí, de hecho, a mucha gente la tiene feliz el tema de la inteligencia artificial, pero sí también es un poco complejo, si no se regula, si no se maneja, sobre todo en el tema de los jóvenes. Hay que reconocer algo, que todo problema de orden mental, de salud mental, tiene que ver con dos escenarios, con el escenario endógeno y exógeno. Endógenos tienen que ver dentro de nosotros. Muchos detonantes suceden dentro del niño, dentro del joven, del adolescente.

El exógeno es externo, es detonantes que son generados por las personas con las que convivimos. Entonces, el adolescente o el niño, de alguna manera, empieza a presentar cuadros de desorden en la salud mental, porque pudo ser algo endógeno, algo que se desconfiguró.

_¿Qué papel tiene el tema espiritual en la salud mental?
Yo soy un psicólogo creacionista, en este sentido, creo mucho en el factor espiritual. Nosotros somos seres tripartitos, divididos en tres áreas: a nivel mental, somos divididos en mente, voluntad y emociones. En el nivel ser somos espíritu, alma y cuerpo. En esa parte de la mente radica mucho el tema espiritual, el tema emocional, radica el tema del comportamiento, de la conducta.

Lo endógeno tiene que ver con que el padre entienda que debe evaluar a su hijo mentalmente, debe evaluarlo a nivel neurológico, debe investigar cualquier comportamiento o situación que se genere. Y no siempre entrar en un tema de culpabilidad también, porque yo he tenido padres llorando, diciendo yo soy el culpable de esto. Pero si le enseñamos, hay algo muy de moda, y así es en el mundo de la salud mental, la gestión, la gestión de las emociones. Debemos enseñar a nuestros hijos, a nuestros alumnos y a los jóvenes con los que convivimos, a que aprendan a gestionar sus propias emociones. Es darles herramientas.

_¿Se les está enseñando a gestionar sus emociones, las escuelas, por ejemplo. En la suya?
Sí. De hecho, hay sesiones permanentes, grupales, donde reunimos a todos los chicos y les hablamos sobre qué hacer cuando se sienten triste. Hay que enseñarles la gran diferencia entre ser feliz, estar feliz y sentirme feliz. Entonces, hoy la tendencia, no me siento feliz, pero si el chico no está enseñado a gestionar y a ver contexto, él probablemente no se siente, pero sí es. Lo que pasa es que no cae en un estado de conciencia, que ese es otro tema que se enseña mucho en el tema de la psicología y la salud mental. El estado de la conciencia, estar conscientes. Los seres humanos no vivimos conscientes. Y por eso empezamos a auto-percibirnos o a percibir aspectos de vida que no son reales. De hecho, el 99% de las cosas que nos preocupan y nos quitan el sueño no son reales. Están en la mente. Correcto, están en la mente. Muchas de las cosas tienen que ver con la mente.

Y al principio de la entrevista yo mencioné una frase de un filósofo griegos que dijo una frase muy poderosa. Dijo, educar la mente sin educar el alma no es educar. Y la mente es cognitiva, pero el alma es espiritual, el alma es emocional. Entonces, creo que debe existir ese equilibrio.

" “Tenemos una gran responsabilidad de educar a nuestros chicos cómo comer, qué ver. Siempre hablamos de qué consumimos, pero el qué consumimos no solo es alimenticio, también es emocional: qué vemos, qué escuchamos, incluso la música”. "

_¿En la escuela Grace Christian Academy que usted rectora se está incentivando la actividad física. En las privadas también están teniendo esta conciencia con el cuidado de la salud mental de los niños?

Una de las cosas que fomentamos en nuestra institución también es la educación alimenticia, nutricional. Porque quieras o no, ese es otro factor que la gente pierde de vista. Muchos aspectos que dañan a la salud mental tienen que ver con la alimentación. La neurociencia nos enseñó que prácticamente nosotros tenemos tres áreas nerviosas que definen nuestro central nervioso.

El cerebro, alrededor del corazón hay una red fuerte neuronal y la tercera, que es considerada prácticamente el segundo cerebro, que es el colon, el intestino. La carga nerviosa que está dentro del colon, que gobierna el colon, es tan fuerte que si hay mala alimentación y la microbiota del colon está dañada, el intestino está dañado, está intoxicada, prácticamente todo el sistema nervioso central se va a dañar y se va a alterar también la parte cognitiva. Entonces tiene mucho que ver. Tiene mucho que ver la parte nutricional, la parte glandular hormonal. Por ejemplo, en las mujeres se padece mucho el tema de las tiroides.

Las tiroides puede crear un desequilibrio mental, puede crear problemas de orden emocional. Hoy la música es altamente depresiva. Ponemos a Grupo Frontera, y el chico ya empieza a experimentar emociones fuertes que no debería estar sintiendo. Sin tener problemas, solo por la música que escucha. Se meten en relaciones, a veces hasta de noviazgo y para eso tampoco están listos.